Las primas, de Aurora Venturini

Las primas, de Aurora Venturini

Las primas, de Aurora Venturini

Todas las familias guardan un secreto, Las primas desentierran a sus muertos. Los monstruos de esta estirpe femenina son una alegoría que con extraordinario sarcasmo dibuja una sonrisa socarrona en la pluma de quien se sabe digna de un humor negro, interesante y brillante a la vez. Aurora Venturini es argentina, peronista, criadora de arañas y curtidora de otras extrañezas como las de negarse a las reglas de puntuación. Su pluma fresca y chispeante contrasta con los desagravios, las honras, los órganos desterrados de sus cuerpos, los abortos y las muertes de sus protagonistas, féminas todas. Ninguna destaca por su belleza, son anti heroínas que en el universo de la Venturini cobran formas grotescas y deplorables, pero a la vez complejamente hermosas y las alcanzamos en su deformidad, quedando enganchados a una lectura tan desconcertante como fascinante de inicio a fin.

Las primas posee la catadura de obra maestra, que bien podría haber sido escrita por una Venturini de 20 y pico de años, pero lo fue por una mujer pasados los 80. La autora hace un  ejercicio delirante de la palabra como porteadora de ese mundo innombrable que se abre ante nuestros ojos como uno de los cuadros de Yuna, la protagonista. Con ella se acunan la madre maestra de puntero, la hermana deforme y con retraso mental, la prima liliputiense y prostituta…

“En un espejo que nos enfrenta en la pared observé qué poca cosa éramos tanto tía Nené, con el traje que le ajustaba porque estaba gorda y los zapatos tortos y las uñas pintadas y la cara que se parecía a las caras que ella pintaba de vaca (no me vas a comer). Pero ahora una vocecita preguntaba porque me vas a matar, pero yo solo la oía de otra manera…”

Aquí todos los hombres han huido, o se han desentendido de sus mujeres y de sus hijas y los que quedan son apenas dignos para ser lastimeras columnas laterales de este escenario de enanas, de mujeres monstruosas, convulsivas, pero a la vez fascinantes y atrayentes a las que se las ve con el lente de la “normalidad” de lo anormal.

“…porque nunca falta lo feo en ningún paisaje por más bello que sea…”

La exquisita brutalidad con que Venturini viste y desviste a sus personajes, enfrentándonos al menudo arte de apreciarlas a pesar de sus rarezas físicas y sobre todo, de sus majaderías de corazón, nos obliga a ser parte de este circo de deformidades de cuerpo y de alma, a mirarlas casi casi sin malicia y no solo a divertirnos con sus perversidades, sino, hasta quererlas. 

Aurora Venturini tenía 85 años cuando obtuvo el Premio Nueva Novela organizado por el diario Página/12. Las primas no es una típica historia de familia, ni es una historia donde se paseen “las típicas” mujeres que encontrarás en otras historias. Es una novela única y cuya genialidad roza con la turbación de estar ante una obra maestra, de esas que desconciertan y te dejan “bien tarada” como diría la autora.

“… si la palabra escrita es tan fatigantemente bobalicona como la hablada por mí hacia adentro, quien termine esta melopea absurda me maldecirá por el tiempo que le hice perder sin poder negar que no pudo dejarme a un lado porque encontró en mis estúpidas amarguras de amor y de muerte, muchas de las vividas por sí mismo…”

Venturini, Aurora. Las primas. Estruendomudo, 2013.


Aurora Venturini (1921-2015) escritora argentina, también fue psicóloga. Amiga de Eva Perón, se exilió en París, donde frecuentó a los intelectuales de la época. Publicó más de cuarenta libros, entre los que destaca Las primas, libro ganador del Premio Nueva Novela, Las amigas, El marido de mi madrastra; Nosotros, los Caserta; Los rieles; Eva, Alfa y Omega y Cuentos secretos.

Acerca de Edith Vega-Centeno

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