Contigüidad de los cadáveres, de Helen Garnica

Contigüidad de los cadáveres, de Helen Garnica

Contigüidad de los Cadáveres, compilación de Helen Garnica Brocos

El canon literario de un país refleja lo más selecto de la producción y es el modelo de historias, cuentos, novelas, poesía y que a su vez van a conformar la tradición literaria de una nación. Respecto a esta última, Proust afirmaba que cada nuevo escritor progresa sobre el escritor que lo ha precedido, y Camilo José Cela agregaba que la literatura es una carrera de antorchas, en cada nueva generación se lleva el testigo hasta donde se puede y ahí se entrega al escritor de la etapa siguiente. Y es que ambas, canon y tradición, son las fuentes de la que bebe y se afirma cualquier artista, incluso los revolucionarios e iconoclastas necesitan explorarlas y releerlas, pues hasta para romper lazos con algo primero hay que conocerlo, de ahí su importancia.

En el caso del Perú, tanto la tradición como el canon literario se encuentran histórica y oficialmente vinculados a la literatura realista. Esto pese al rico panteón de leyendas, mitos y personajes sobrenaturales que constituyen el acervo cultural de los pueblos andinos, amazónicos y mestizos del país, de modo que se puede afirmar que la imaginación, así como el arte de la narración en el Perú tiene desde sus orígenes un fuerte componente no mimético. Sin embargo, esta es una impresión personal. Durante la Colonia estas expresiones fueron desechadas por considerarse manifestaciones de indígenas incivilizados frente al arte realista traído de España (donde la religión reprimió el desarrollo de temas fantásticos y de fantasía), lo que se mantuvo en la República por racismo y una falsa idea de que la literatura relacionada a la fantasía, lo fantástico y la ciencia ficción era mero escapismo y distracción que no exponía los graves problemas sociales del Perú.

Contigüidad de los cadaveres

En este contexto, desde finales del siglo pasado existen nuevos investigadores (Elton Honores fue uno de los primeros) con la voluntad de indagar en ramas de la literatura nacional que históricamente no han sido consideradas “serias” ni bendecidas por la oficialidad. Helen Garnica Brocos, una de las más destacadas representantes de esta nueva camada de investigadores (dan cuenta de ello sus diversos artículos y ensayos), es la compiladora de Contigüidad de los Cadáveres (Lima. Ed. Pandemonium, 2023). El libro, que es fruto de un exhaustivo trabajo de búsqueda de archivos y revisión de fuentes (que empezó en el 2020, en plena pandemia), nos presenta un conjunto de relatos escritos a finales e inicios de los siglos XIX y XX que, tal como se alude en el título, se enmarcan en una sensibilidad mórbida y decadente, a menudo fantástica. Esa sensibilidad se adentra en esa puerta contigua, poco explorada por críticos, y periférica al canon de nuestro medio, pero que sin embargo siempre ha estado ahí, oculta tras el dominante follaje mimético.

Contigüidad de los Cadáveres se abre con un acucioso prólogo de Helen Garnica Brocos, que de por sí valdría su publicación por separado, pues nos brinda un panorama de las condiciones sociales, políticas, filosóficas y literarias que moldearon la sensibilidad de un grupo de jóvenes, agrupados en torno a la figura de Clemente Palma y la revista El Iris. Dicha revista era, a decir de la autora: “…  un colectivo que no terminaba de simpatizar con el positivismo y que se sustraía a una lectura utilitaria del arte, aunque sí asumía la herida de la posguerra como germen creativo y carácter nacional” (p.25). Hay que recalcar que el entre siglos peruano fue una época especialmente difícil, en la que, como se afirma en el prólogo del libro, el país trataba de recomponerse luego de la desastrosa guerra con Chile y en la que lejos de la unidad esperada, diversas facciones rivalizaban por el poder. Por ello, la mayoría de los intelectuales alentaron la creación de un arte adscrito al positivismo, que denunciara las taras sociales y políticas que nos habían llevado al desastre y lastraban el desarrollo nacional, en pro de enmendarlos. En medio de ese clima, las sensibilidades que apostaron por retratar la sociedad desde la sutileza de ópticas decadentes y fantásticas fueron señaladas de escapistas y relegadas a las sombras. No obstante, en esa época autoras como Clorinda Matto de Turner o Dora Mayer, reconocidas por su producción realista y en favor de los pueblos originarios, también desarrollaron una obra de tintes mórbidos y no miméticos, cuyos textos podemos encontrar en el libro que nos ocupa.

La compilación de Helen Garnica, nos trae catorce cuentos que rescatan esa “otra” sensibilidad del entre siglos peruano, en donde encontramos la preeminencia de autores del interior del país y de mujeres. Entre los textos podemos destacar los siguientes trabajos: La Viuda, de Teresa Gonzales de Fanning (Ancash), donde una presencia espectral que por las noches atemoriza a los ciudadanos de Arequipa, le sirve a la autora para exhibir el difícil acceso de la mujer al espacio público, las complicadas relaciones matrimoniales y burlarse de la supuesta valentía militar. Viendo Visiones, de María Negrón Ugarte (la Libertad), en la que, a través de un relato de fantasmas, se exponen la avaricia, ambición y la violencia. Pobre Fortuna, de Lastenia Larriva de Llona (Lima), cuya historia se ubica durante la epidemia de fiebre amarilla que asoló Lima en el siglo XIX, en donde un inmigrante pobre que cae víctima de la enfermedad es solo atendido por sus paisanos y cuyo final nos recuerda uno de los temas transitados por el maestro Edgard Allan Poe. Por su parte, Dora Mayer (Alemania), en La leyenda de la quena, se refiere a la redención del alma indígena, mediante un amante desesperado, que con su quena interpreta el dolor de la raza. La Muerta, de Humberto del Águila (Loreto), un cuento con conexiones con La Aventura del Estudiante Alemán de Washington Irving. Aquí yace, de Leopoldo A. Pérez (Arequipa o Cusco), en donde el autor se vale de un sueño para denunciar la crisis de valores sociales y políticos que amenaza la República Peruana (un relato muy vigente en estos tiempos). Crónica Gris, de Luis Esteves Chacaltana (Lima), en el que una visita a la morgue nos muestra los despojos de una niña dedicada a la prostitución. Entre los cuentos recogidos, destaca especialmente Memorias de un Sepulturero, de José Ruíz Huidobro (Ancash), que es para mí todo un descubrimiento y quien nos entrega el cuento más extenso del volumen, en donde el sepulturero, un personaje marginal y depreciado, denuncia a través de una mirada compasiva, muy humana, los males (las enfermedades, la violencia que siguió a la derrota en la guerra con Chile, los abortos clandestinos, las mujeres burladas por señoritos bien, los suicidios) que se ceban en los más débiles y todo relatado con una prosa limpia, precisa y fina.

Contigüidad de los Cadáveres, (proyecto ganador de los estímulos económicos del Ministerio de Cultura 2022) es un trabajo que, como ya mencionamos, abona en la exploración y conocimiento de esa rama de la literatura peruana que todavía sigue considerándose de segunda clase y que, como nos muestran todos los cuentos compilados, no tiene nada de banal o escapista, sino que es muy crítica con su tiempo y su sociedad. El libro, además, rescata del olvido a autores y autoras que fueron invisibilizados o simplemente desconocidos por la centralista Lima (la que elige quiénes entran o salen del canon) y no por falta de méritos, sino por su género, por provenir del interior del país o por su falta vocación arribista con los círculos limeños. Por si esto no fuera suficiente, nos hallamos no solo frente un libro sobre literatura, sino que el prólogo es también un estudio histórico del entre siglos peruano, que nos acerca a las rivalidades entre grupos de intelectuales, a jóvenes que debieron vivir esa etapa floreciente de sus vidas en medio de la devastación causada por la guerra perdida contra Chile y el caos político y social que le siguió. Además de todo esto, cabe resaltar la bella, la cuidada edición a cargo de Pandemonium Editorial que, como apunta la nota de edición, ha conservado tildes en preposiciones, conjunciones y monosílabos en los relatos anteriores al siglo XX y mantenido, en la mayoría de los casos, la puntuación de cada escritor. Por último, afirmamos que el destino de este libro es sin duda convertirse en un clásico, y si no ocurre así es que estamos ciegos de ojos y mente.

Garnica Brocos, Helen (dir.). Contigüidad de los cadáveres. Ed. Pandemonium, 2023.


Helen Garnica es académica y miembro de la Red Interdisciplinarios de Estudios Latinoamericanos Siglo XIX y del grupo Narrativa, Sociedad, Derechos Humanos y Resistencia Cultural en el Perú Republicano del Instituto Riva Agüero. Ha sido parte del Comité Editorial de la Revista Entre Caníbales e integra el grupo Lovecraft Perú.

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