Pessoa por Wong, de Julia Wong

Pessoa por Wong, de Julia Wong

Los universos de Julia Wong

La primera impresión que se tiene al leer a Julia Wong en cualquiera de los géneros que practica es la efusión. Una efusión que se manifiesta en la dificultad para ajustarse a cualquier regla de un género, pues hay en su escritura una libertad expresiva, una prodigalidad de recursos y una originalidad en la mirada excepcionales.

Cuando escribe narrativa, utiliza registros múltiples como el diario, las confesiones, el relato, la reflexión en primera persona, introduce la poesía. Cuando escribe en poesía, esa hibridez se manifiesta en la profusión de imágenes, de evocaciones, en el lenguaje desbordante. Cuando hace crítica incluye su propia subjetividad, y es a través de su «yo» presente y visible, como arranca de otros libros una substancia que todavía permanecía secreta, los abre a una lectura inesperada.

pessoa por wong

Pessoa por Wong es un texto híbrido que combina la narración en primera persona y poesía, y que gira en torno a Fernando Pessoa, el poeta y escritor portugués de los heterónimos.

En este texto fuertemente autobiográfico, la narradora sigue una parte de su recorrido vital hecho de numerosos viajes, numerosos lugares y tradiciones culturales entrecruzadas.

Aparece así la infancia en Macao, el aprendizaje del chino, las escalas en Los Angeles, la diáspora china y a la vez un movimiento centrípeto que la lleva siempre, tanto física como emocionalmente a ese país del padre ausente.

Pessoa y sus identidades poéticas múltiples corresponde a esa narradora que tanto en su yo narrativo como en su yo poético escapa a toda definición, cruza toda frontera. Nada más natural para una narradora con múltiples vidas, que reconocerse en aquel autor incapaz de expresarse a través de un solo yo.

« Nunca se quién soy, mi yo es muy fracturado », dice Julia Wong en una entrevista a propósito de su último libro. En esa afirmación aparece también la pregunta que lo motiva todo: quién soy?

Esa fractura sobre la que construye sus universos literarios, parece traducirse en movimiento. Y aunque ello podría resultar excesivamente disperso, en el plano de la escritura está cohesionado por una visión totalizante y de algún modo más completa del mundo.

El desplazamiento físico es en el caso de la narradora y del sujeto lírico un retorno a la infancia, a un hogar extrañamente constituido. El primer poema que aparece en el libro sobre Pessoa se titula, de hecho «Viajar é perder países» y un verso dice 

Somos líquido. Esa fluidez inconstante y en eterno movimiento.

Solo la impermanencia 

trae felicidad.

Somos líquido porque nacimos en medio del líquido. Aunque en el viaje autobiográfico que es el libro sobre Pessoa, el padre sea motor, la madre es ancla, raíces, el vientre donde fuimos líquido. El padre y la madre son hilos conductores a través de los laberintos en que narradora y yo poético se mueven, opuestos y también complementarios. En medio del periplo de uno al otro, en un territorio indefinido como es el avión, la narradora de Pessoa, niña, cambia de identidad, se viste distinto, y haciéndolo se libera de la madre y sus raíces para abrazar el imaginario del padre, descentrado, imaginado, cosmopolita. Después, siempre, vuelve a ella.

Padre y madre, opuestos meridianos como la pera que la narradora muerde, una jugosa y la otra más dura:

Mis padres eran mi patria. No, no era Chepén, ni Macao.

« El viaje bien podría ser síntoma de un cuerpo que no soporta ser narrado por un contexto fijo al que comúnmente llamamos Patria. La migración es en ella, un remedio para algo que se hace insoportable. » escribe Alejandra Correa. Sospecho que ese algo que se hace insoportable es la soledad. Y, como en Pessoa, detrás de esta acumulación de «yos», hay un modo muy personal de luchar contra ella.

Lucha paradójica, pues esta experiencia extrema del cosmopolitismo también desconecta, aísla, y aunque las referencias son comunes, no todas las referencias son comunes.

« Mientras vuelo pierdo todo, dejo todo atrás, las cosas y las palabras ya no son por lo que significan y cómo funcionan, sino por lo que dejan en mi recuerdo, por la emoción o la afectividad que evocan. » escribe.

Así como Lorenço Edouardo escribe sobre Pessoa: «Nunca está donde pretende estar porque no está en ningún lado.»

Y sin embargo ese lugar es el de la literatura. Aquel donde el andar libre y personal de Julia Wong crítica, narradora, de Julia Wong sujeto lírico, de Wong Ling Sui (su nombre en chino que significa «espíritu del libro») abarca el espacio que le hace falta, se lo inventa de modo natural y certero, y es uno vasto, a la medida de su mundo.

Wong, Julia. Pessoa por Wong.  Hanan Harawi editores, 2018.


Julia Wong es una poeta, escritora y crítica singularísima en el panorama peruano. Nació en Chepén y desde su infancia ha vivido de manera radical la experiencia del cosmopolitismo. Estudió derecho, literatura, religiones comparadas y sinología en universidades peruanas y alemanas. Es, además, gestora cultural y viajera, organiza el Festival Internacional de Poesía en Chepén. Ha escrito numerosos libros, entre los que destacan la novela Mongolia y el poemario La desmineralización de los árboles, también Tequila prayers y Pessoa por Wong, estos últimos publicados en el 2017 y 2018. Desde hace algún tiempo se dedica también a la crítica literaria.

Acerca de Nataly Villena

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