Hildegart o el proyecto Superwoman, de Barbara Caspar

Hildegart o el proyecto Superwoman.

“Yo tengo una mente masculina. Ella tiene una mente femenina. La mente femenina es anormal”.
Con esa frase lapidaria justificó Aurora Rodríguez su filicidio en 1933. Es también la frase con que la película austriaca Hildegart o el proyecto Superwoman de Barbara Caspar nos introduce en la mentalidad de una madre española de inicios del siglo XX, harta de la desigualdad de las mujeres y decidida a criar y configurar a su hija según un plan mesiánico para ser la nueva madre y liberadora del género femenino.

Hildegart o el proyecto superwoman poster
Afiche de la película

Aurora y Hildegart

“Sólo su cuerpo se quedó en la habitación. Yo tomé lo que es mío. Su alma me pertenece. Ahora estamos más cerca, como lo estuvimos antes de que nazca” fueron sus palabras tras disparar cuatro veces sobre la joven dormida. Su proyecto de supermujer se estaba echando a perder tras el despertar del espíritu de la joven Hildegart a su propia independencia y autonomía y a su deseo de no acatar perspectivas predeterminadas ni misiones impuestas.

Es insensato no compartir hoy los rebeldes razonamientos de Aurora Rodríguez sobre la necesidad de justicia y de igualdad en una sociedad que no reconocía a las mujeres la potestad absoluta sobre su cuerpo. Y que la había consagrado casi unánimemente a ser un cuerpo reproductor y a un rol de criadora de hijos. Menudo destino al que tenían que enfrentarse nuestras abuelas y bisabuelas…

El germen del raciocinio de Aurora, pretendidamente alejado de toda pasión, no estaba, sin embargo, atrapado sólo entre las columnas del edificio jerárquico del patriarcalismo sino en las expectativas de una idea pseudo-científica muy en boga entonces que buscaba influir en el diseño humano natural con miras a su “perfeccionamiento”: la eugenesia. Ya conocemos a qué célebres perversiones y racismos pseudo-justificados condujo esta idea en el siglo XX.

Aurora Rodríguez creció en el pueblo de El Ferrol en Galicia y allí concibió a su hija, a sus 31 años, uniendo su “cepa” con otra a la que en su momento consideró tan perfecta como la suya. Luego eligió Madrid, la capital española, la gran ciudad, para dar a luz a Hildegart y criarla sin que nadie interfiriera en sus vidas.

La recreación visual de la historia

Hildegart o el proyecto Superwoman es una película que une la animación de ficción y el documental. Los personajes de la historia son recreados para el film en forma de rotoscopías, es decir con animaciones que han sido generadas a partir de un video con actores reales.

La directora Barbara Caspar revive en el audiovisual el trágico destino de la naciente activista feminista Hildegart Rodríguez un siglo después, cuando el feminismo cuenta ya con numerosas filas de mujeres conscientes de sus derechos en todo el  Mundo. Caspar busca las resonancias actuales de las luchas reivindicativas del pasado en los rostros, cuerpos y voces de las jóvenes activistas del colectivo FEMEN cuyos comentarios se insertan paso a paso en la historia de Aurora y Hildegart.

El tema del cuerpo femenino adquiere forma concreta en los de estas activistas así como en los de las mujeres que hoy caminan por las calles españolas. Pero vuelve a devenir abstracto cuando la cámara se atreve a rozar los desnudos de las esculturas y fotos antiguas.

Los lugares son también representados con rotoscopías que incluyen sendos travellings o tomas aéreas. Y se compaginan sutilmente con la realidad actual o con imágenes de la época posibilitando viajar de un lugar o de un tiempo a otro muy imperceptiblemente. Una banca o las ventanas de un café de hoy pueden convertirse en parte de una casa del pasado representada en dibujos. Un piso mojado lleva a una imagen animada nocturna del hotel donde Aurora concebirá a su hija en un acto despojado de toda pasión al que se somete apenas para posibilitar la inseminación natural.

Hildegart o el proyecto superwoman

También se utilizan imágenes de archivo fílmico. Pero mientras las animaciones  remiten al mundo emocional de los personajes principales observados con calma en planos cercanos, aquellas suelen remitir a planos generales, dar informaciones contextualizadoras y buscar el entretenimiento visual.

Por lo demás, el fuerte de la película es la dramaturgia armada en base al desarrollo del razonamiento de Aurora Rodríguez.

El destino de la niña eugenésica

La madre relata los avances de su método pedagógico y cómo poco a poco su niña prodigio empieza a ser reconocida. Los primeros escritos de la adolescente al entrar a los 14 al Partido Socialista versan sobre educación sexual y reproducción, sobre anticoncepción y rebeldía sexual. Aurora no puede negar su éxito. En su exigente programa de fortalecimiento intelectual al que le ha sustraído todo elemento sentimental venciendo incluso sus propios impulsos de madre, Aurora ha dedicado especial énfasis a la enseñanza de la reproducción animal y vegetal. Quiere preparar a su hija para evitarle el despertar sexual y el descontrol hormonal consiguiente que según ella pierde a la mayoría de las mujeres y las debilita ante los hombres. Al fin y al cabo Hildegart tendría la misión de ayudar a otras mujeres a no sucumbir.

Un punto central en el razonamiento de Aurora Rodríguez, ya desde la concepción de Hildegart, es su desprecio por el acto sexual, por la libido, por toda sensualidad.

Admiradora en su niñez de su padre, un socialista feminista temprano, despreciadora de su madre, quien le sugería alejarse de sus libros e ideas porque así ningún hombre se casaría con ella, aprende más bien a identificar fuerza y valores con el género masculino y no a reivindicar su individualidad femenina.

“Si Hildegart se enamorara y se casara sería una ordinaria mujer, esposa y madre. Y no podría ser la extraordinaria mujer que yo soñé”.

Hildegart o el proyecto superwomanEl quiebre será abrupto. Pronto, políticos socialistas y científicos reconocen el gran potencial de la entusiasta joven Hildegart y le quieren abrir puertas a trabajos y estudios. Entonces la madre no soporta que la mujer emancipadora que ella “creó” se esté emancipando demasiado de su propia “autora”. Se siente humillada y alega que otros quieren aprovechar los talentos que ella cultivó. Juzga a Hildegart como víctima de meras adulaciones, como burdo centro de un cortejo en torno a su encanto y belleza. Y la ve cediendo… como una mujer común y corriente.

El objetivo pedagógico

Más allá de que esta película tenga potencial para ser un excelente catalizador de discusiones entre los espectadores en torno a los temas vertidos en la parte de ficción animada, en la parte documental se intuye su objetivo altamente pedagógico y su voluntad de aportar al activismo feminista con el riesgo de direccionar en exceso los comentarios e interpretaciones de la historia narrada y los temas tratados en una dirección unívoca y consensuada.

Queda poco espacio para las resonancias, disonancias y divergencias del propio pensamiento del propio espectador. El único ser contradictorio y paradójico en ese universo parece ser Aurora Rodríguez pero no se ahonda tampoco en la base de su contradicción porque se cierra la discusión en el tema del activismo feminista.
Quizá lo que más me llama  la atención es justamente que,  siendo el film realizado en un país que colaboró fundamentalmente en el Holocausto no se profundiza más en el tema subyacente a la locura racionalista de Aurora: el de la fe en la mentalidad jerárquica y en la eugenesia, pese a que los anhelos racionalistas de orden y perfección desembocan en la práctica en la búsqueda, selección y preservación de personas “superiores” e implican la destrucción de lo considerado inferior o defectuoso. Y ese es el razonamiento intrínseco a casi todas las discriminaciones, no sólo a la de género.

“Al alma joven se le debe otorgar el mayor grado de libertad e independencia. Los padres deben hacer lo posible por dárselos. Yo no deseo ser la salvadora de otros. Pienso que yo he sido liberada y lo que quiero es mostrar a otros la manera de liberarse, eso es todo”. (Hildegart Rodríguez, 1914-1933)

Ficha técnica
Título original: Hildegart oder Projekt Superwoman
Directora: Barbara Caspar
Documental/ Animación. 82 minutos. Color & B/N.
Idioma original: Alemán, inglés y castellano.
País: Austria, 2016.
Producción: Lotus Film & fragile features
Distribución: Waystone Film

Página web de la película

 

Acerca de Malena Martínez

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