“Carol” de Patricia Highsmith y “Descubrir” de Patricia Miró Quesada

Desviando la figura materna

Durante los últimos meses hemos visto en el Perú y en distintas partes del mundo una serie de expresiones que delinean el actual estado de cosas con respecto a las luchas a favor y en contra de la violencia de género, la sexualidad y el género alternativos. Ha llamado especialmente nuestra atención la sonada, criticada y resistida incorporación de lo que algunos grupos conservadores han denominado “ideología de género” en el curriculum educativo peruano. Bajo el rótulo de Con mis hijos no te metas, militantes de estos grupos han salido a las calles a manifestar su rechazo hacia el enfoque de género que plantea el currículo del Ministerio de Educación, en tanto, consideran y reducen a este mismo como modo de homosexualizar la educación peruana.

En medio de este contexto y de la arremetida contra la protección a personas LGTB+ liderada por el fujimorismo, José Donayre ha publicado la antología  Sexo al cubo. Veintisiete relatos sobre la sexualidad femenina en el Perú (2017). Este libro incluye el relato “Descubrir” de Patricia Miró Quesada cuyo análisis emprenderé en este pequeño comentario. El cuento, escrito en el año 2011, ha sido publicado en la intersección de lo que considero los estragos del conflicto armado interno en una sociedad que busca ampliar y a la vez reprimir no solo la educación sexual y de género en el país, sino también la inclusión de la diferencia sexual y racial en el quehacer cívico y jurídico colectivo.

The Price of Salt, otro de los textos que me ocupa hoy, fue publicado en 1952 bajo el seudónimo de Claire Morgan. Posteriormente, en 1990 el mismo fue re-editado bajo el título de Carol y la escritora estadounidense Patricia Highsmith reconoció, entonces, su autoría. La concepción y primera publicación de este texto tuvo como telón de fondo a la Guerra Fría, un momento histórico y político en el que en los Estados Unidos se concebía la diferencia sexual y de género como una amenaza a la seguridad nacional. La homosexualidad, específicamente, fue tomada como medio a través del cual los comunistas rusos conspiraban en pro del debilitamiento de la seguridad estadounidense (Epstein, Bárbara 40).

Vemos aquí una suerte de parangón histórico-político entre el texto de Highsmith y Miró Quesada, en tanto ambos surgen, con 59 años de diferencia, como respuesta a un contexto nacional en el que la diferencia sexual y de género constituye para algunos, un peligro nacional y social. Carol o The Price of Salt narra el romance entre Carol una mujer casada aunque en pleno proceso de divorcio y Therese, una muchacha de 19 años. Este romance entre dos personas del mismo género lleva a que Carol pierda o renuncie a la custodia de su pequeña hija Randy. “Descubrir,” por otro lado, narra el potencial encuentro afectivo entre Elisa, una empresaria, madre y ama de casa como ella misma se describe en el cuento y Julia una muchacha menor que ella.

En esta presentación propongo analizar estos dos textos para demostrar que ambos plantean la sexualidad alternativa como un espacio desde el cual resignificar al sujeto a través de lo que denomino un queering de la figura de la madre. Los textos hacen esto, desde el silencio, en tanto no nombran o rotulan el tipo de deseo que emerge entre las protagonistas de ambos. Con ello, The Price of Salt y “Descubrir” no colocan al deseo alternativo como productor de una identidad fija y cerrada, sino que por el contrario plantean formas de afecto y de deseo fluidas.

Utilizo el término queer según lo define el teórico norteamericano David Halperin quien sostiene que lo queer apela a una identidad sin esencia y que, por lo tanto, se posiciona en contra de lo normativo. Dice Halperin, “queer by definition is whatever is at odds with the normal, the legitimate, the dominant. It is an identity without an essence. ‘Queer,’ then, demarcates not a positivity but a possitionality vis-á-vis the normative” (Halperin 62). Siguiendo lo sostenido por Halperin, el proceso de queering podría ser entendido como una acción que cuestiona las identidades normativas, ofreciendo, a la vez, la posibilidad de un entendimiento de las mismas que va más allá de teorías dominantes y normativas que las definen y categorizan. Es justamente esta potencialidad de lo queer la que me interesa resaltar aquí, ya que me ayuda a argumentar que la práctica de un deseo alternativo como lo presentan los textos de Highsmith y Miró Quesada, desestabilizan la figura de la madre pero también el establecimiento de todo tipo de concepción identitaria esencialista.

“Descubrir” está narrado por dos voces. La de Fede que es el hijo de Elisa y la de la misma Elisa. Fede descubre aspectos hasta entonces desconocidos o ignorados de su madre quien se inscribe, suponemos, en la Mac que Fede irrumpe durante el día. En ella, Elisa redacta secretos documentos durante las noches que develan la posibilidad de que esta haya tenido una experiencia romántica, por decirlo de alguna manera, con otra mujer. Los lectores, sin embargo, no estamos seguros de si lo que Fede lee es una ficción dentro de la ficción que estamos leyendo, “Descubrir”, o si este atiende las vivencias de su madre con otra mujer. Desde aquí el cuento nos aleja a los lectores de toda noción de certeza.

A partir de la lectura de estos documentos, Fede comienza a hacerse preguntas con respecto a su madre: “¿es feliz realmente? ¿O todo es parte de un montaje diurno?” Estos escritos, pues, plantean cómo la vida de Elisa o la del personaje ficcional de los escritos de Elisa, es impactada por la presencia y amistad con Julia. Elisa quien pensaba, antes de conocer a Julia “…he asumido compromisos, tengo obligaciones, mi tiempo ya no me pertenece,” afirma ahora, “… estaba viviendo mucho.” No solamente esto, sino que Elisa devela en sus escritos: “Sé que mi insomnio ha empeorado desde que conocí a Julia. Antes sabía quién era, ahora, ya no lo sé más.” Por tanto, la experiencia de conocer a Julia ha desestabilizado su identidad fija como mujer pero también como madre.

Cabe mencionar que Miró Quesada utiliza técnicas narrativas que posicionan al lector en el ojo de un conflicto interno en el que se debate la preservación de una identidad normativa cerrada, la de madre heterosexual, como cuando el personaje expresa después de haber besado a Julia, “Me asustaba todo. Pensé en Bruno, Fede, Eva, hasta en mis padres y amigos” y otra identidad abierta que le permita ir más allá de esta. Las letras del texto que narran la experiencia de Elisa y Julia se ven interrumpidas, a su vez, por la voz narrativa de Fede, como si el rol de madre de Elisa interrumpiera también desde la escritura, la exploración y vivencia de su deseo con Julia.

Este debatirse entre dos identidades se ve influido por el contenido que narra el texto. Después de que Fede ha leído que su madre ha potencialmente besado a otra mujer, comienza a percibirla como un insecto, cuando la observa una noche escribir en su computadora, “se ha puesto, sobre su pijama, un chaleco verde de plumas como un caparazón.”  El texto retrata de esta manera, la forma en que se concibe a quien se atreve a desear a su mismo género y transgredir, con ello, los roles y convenciones sociales: como un ser abyecto.

En el texto, sin embargo se plantea inmediatamente después de esta frase esa desestabilización de la identidad que he estado anunciando de manera concreta cuando se narra el último encuentro entre Elisa y Julia después de que estas se besaran y Elisa saliera huyendo: “Pero, yo no soy gay. Estoy casada…” le dice Elisa a Julia, y continúa, “Dime, honestamente, si eres gay. Julia soltó una carcajada y me respondió con una tranquilidad sorprendente: Soy Julia. Es todo lo que a mí me importa. Hizo una pausa dramática y me miró fijamente: Fluye.” Es en este pasaje en donde “Descubrir” nos propone una identidad fluida una en la que, como el mismo personaje de Julia sostiene, “Cada persona es un ser con sus particularidades. Sin calificativos, sin categorías.” De esta manera, considero que el cuento lleva a cabo un queering puesto que ofrece una crítica a la identidad, en este caso la de la madre heterosexual, al presentar una posibilidad otra para dicha figura y sus respectivos roles.

Lo mismo sucede en el texto de Highsmith, un texto mucho más largo que como mencioné al inicio de este ensayo narra una relación romántica entre Carol y Therese. Durante la narración del mismo, desde la perspectiva de la joven Therese, la narradora se abstiene de definir el afecto, la amistad y el deseo entre las protagonistas. Tal es así que cuando la novela necesita expresar los sentimientos y emociones de Therese hacia Carol señala: “It would be almost like love, what she felt for Carol, except that Carol was a woman. It was not quite insanity, but it was ceirtanly blissful. A silly word, but how could she possibly be happier than she was now, and had been since Thursday?” (Highsmith 41). Therese entiende y expresa su emotividad desde esa felicidad plena que la joven experimenta cuando está junto a Carol. El texto, pues, no explica ni define el por qué de esta felicidad en Therese. Tan solo nos acerca a expresiones, sensaciones y momentos que rozan el desconcierto.

La novela se sirve, asimismo, de descripciones que aluden a los cambios físicos que Therese experimenta al conocer y pasar tiempo con Carol para presentarnos un sentir sin nombre, como ese rubor quemante en el rostro de la joven que no puede controlar o el fuego en los ojos de Carol que esta nota: “Her eyes changed with her smile now, brightened with a gray, colorless fire that Therese almost knew, almost could place (Highsmith 30). De esta manera, como el mismo texto lo expresa, “Carol was like a secret spreading through her, spreading through this house, too, like a light invisible to everyone but her” (Highsmith 77). Esta idea del secreto aquí, es un gesto que leo desde lo que explica Ben Sifuentes Jáuregui en su libro The Avowal of Difference y que establece que el secreto, el deseo sin nombre y definición, no está relacionado a la ignorancia o a un no saber, sino que más bien apela a, “conscious position of unspoken knowledge, an assertive refusal to name that desire-and to link it with an identity” (Sifuentes Jáuregui 5).

Los lectores entonces nos posicionamos frente a un deseo cuya definición es inasible desde la palabra. Para el personaje de Carol esto es mucho más intenso, en tanto ella rige su vida bajo el principio del placer, sin cuestionar, incluso, su sentir hacia Therese. Carol no dice, simplemente hace: “I love you, Therese wanted to say, and then the words were erased by the tingling and terrifying pleasure that spreads in waves from Carol’s lips over her neck, her shoulder, that rushed sudently, the length of her body” (Highsmith 162). El hacer de Carol, pues, cancela el ímpetu por decir con la palabra para gozar desde el cuerpo.

Notamos aquí la diferencia entre Elisa, la madre de “Descubrir” y Carol. Esta última acoge el deseo transformador que resignifica su existencia. No le da un nombre y se resigna, por decirlo de alguna forma, no desde la derrota, sino desde la potencialidad de cambiar su vida, a vivir una identidad fluida, sin categorías. Elisa, por el contrario necesita definir y explicar su deseo y por tanto, no puede abrazarlo, lo deja ir para habitar una existencia anesteciada y reprimida: “Anoche soñé que besaba apasionadamente a Julia y que lo disfrutaba. Me desperté y estaba sudando. No tengo una respuesta a su pregunta. No la he vuelto a llamar. Duermo tres o cuatro horas al día. Ya no doy más. He sacado cita con la doctora para mañana a las 10:00 de la mañana. Casi puedo adivinar lo que me dirá, y desde ya, espero con ansia, el momento en que me extienda la receta de Somno 10 mg. Mañana mi Mac terminará su trabajo nocturno. Y yo, como las bellas durmientes de Kawabata, estaré profundamente dormida, disfrutando de la reconfortante amnesia temporal, gracias al genio que descubrió los narcóticos.”

Todo esto nos recuerda de la crítica que el filósofo francés Michel Foucault emprendiera durante los últimos años de su vida hacia la explicación del deseo en tanto que para él, a partir de éste se generan verdades y conocimientos con respecto a los sujetos que llevan a la producción de identidades. La explicación del deseo implica, así,  la lectura e interpretación del mismo para determinar aquello que un sujeto es, “Dime qué deseas y te diré quién eres,” nos dice Foucault, “te diré si eres un pervertido si eres normal o no” (389-390). La definición del deseo conlleva, incluso hasta nuestros días, a un análisis médico y jurídico del sujeto, tal cual sucede en el Perú de hoy.

Como hemos visto, tanto en el texto de Miró Quesada como en el de Highsmith nunca se menciona el término lesbiana, el cual al decir de Steven Epstein, funciona como una “identidad étnica.” Este término implica para Steven Epstein la constitución de una identidad fija y cerrada, que procura exclusión (citado en de Lauretis iv). De ahí que el término queer haya surgido como deseo de trascender, transgredir y tomar una distancia crítica de los conceptos de “homosexual” y “lesbiana,” y que se haya constituido en base a la idea de que las identidades no son fijas. Con ello, con lo queer, estos dos textos desenfocan y cuestionan el ejercicio identitario apostando, por el contrario, por la fluidez y la movilidad de la identidad. Disolviendo, así, la noción de una identidad entendida como unidad.

Bibliografía

Epstein, Barbara. “Anti-Communism, Homophobia, and the Construction of Masculinity in the Postwar U.S.” Critical Sociology. (January, 1994).

Foucault, Michel. “The Gay Science.” Critical Inquiry, 37.3 (Spring 2011), 385-403.

Halperin, David. Saint Foucault. Towards a Gay Hagiography. New York: Oxford Press University, 1995.

Highsmith, Patricia. The Price of Salt. Tallahassee: Naiad Pres, 1991.

Lauretis de, Teresa. “Queer Theory: Lesbian and Gay Sexualities. An Introduction.” Differences: A Journal of Feminist Cultural Studies, 3(2), 1991.

Miró Quesada, Patricia. “Descubrir.” Sexo al cubo. Veintisiete relatos sobre la sexualidad femenina en el Perú. Ed. de José Donayre Hoefken. Lima: Ediciones Altazor, 2017.

Sifuentes-Jauregui, Ben. The Avowal of Difference: Queer Latino American Narratives. Albany: SUNY Press, 2014.


Patricia Miró Quesada, es una escritora peruana, autora de novelas y cuentos. Ha publicado el cuento “La Cicatriz” y el “Tic” en Primeras Historias (2006); el libro Herencia de Familia, editado por Mesa Redonda (2008). Ha participado en la antología Disidentes 1 (2011) y en la antología El Cuento Peruano 2001-2010 editada por Ricardo Gonzales Vigil (2013). Recientemente, ha publicado el cuento “Descubrir” en la antología Sexo al Cubo (2017).  

Patricia Highsmith (1921-1995) es una novelista norteamericana. Su primera novela Extraños en un tren se convirtió en un clásico de la literatura policial que inspiró a Hitchcock. Fue autora de numerosas novelas y libros de relatos. Su libro El precio de la sal apareció originalmente con el pseudónimo de Claire Morgan y fue reeditado con su nombre 37 años después (en 1989) con el título de Carol.

Acerca de Erika Almenara

Añade un comentario

cuatro + diecinueve =