Aleteos & vientos, de Carolina O. Fernández

Aleteos & vientos, de Carolina O. Fernández

aleteos & vientos de Carolina O. Fernández 

Carolina O. Fernández es una de las poetas peruanas contemporáneas más destacadas. Su trayectoria revela que el recorrido de las escritoras en el Perú tiende a ser multifacético. Es poeta, ensayista, crítica cultural, profesora universitaria, gestora y conductora del encuentro/taller “Piedras madres” entre marzo y abril de 2024. En 2022 obtuvo una mención honrosa del premio Casa de las Américas de Cuba, en la categoría Poesía por el libro Bordando Quilcas (Hipatia, 2023). Desde No queremos cazar la noche (Hipocampo Editores, 2019) la poética de Carolina O. Fernández se ha volcado a la exploración del vínculo entre la poesía y el entorno social, entre el individuo y el universo: el mundo aparece cotidiano, poblado, expandido. Explora escenas en que el universo se constituye por aquellos que no suelen ser “vistos” —enfermos, ancianos, mujeres, dolientes, niños, víctimas de feminicidio, víctimas de violencia — y la naturaleza que resiste. En este modelo en que la poesía podría aludir solo a la anécdota, su diálogo con la realidad excede lo efímero. Se establece una circulación entre el mito y el presente vivido. 

Esta perspectiva se materializa, en especial, en el ciclo de Rumikuna del mar (Hanan Harawi, 2021), Bordando Quilcas (Hipatia, 2023) y esta última entrega, aleteos & vientos (madrépora, 2025), en que se consolida una exploración de la metáfora de la “piedra madre” de César Moro. Como señala Marco Avilés, la poesía de O. Fernández emprende un proceso de “rematriación” de Lima, a través de la recuperación de los elementos míticos de esta ciudad —a menudo descrita como colonial pese a ser una ciudad milenaria —que se encuentran registrados en los mitos de Huarochirí. En la poesía de O. Fernández las presencias míticas son textuales y buscan ofrecer un anclaje histórico. Los atributos prehispánicos femeninos de la fertilidad, el disfrute,  el cuidado y la maternidad son restituidos hacia un presente caótico, doliente, huérfano. Por ello, en su obra la poesía restituye el mito desde una urgencia social y política del presente.

Justamente en los años en que aparecen los poemas de este ciclo, desde la pandemia y el ciclo de protestas en Perú de 2022 hasta el genocidio de Palestina desde 2023, la poesía ha acompañado las expresiones de protesta y solidaridad. Los poemas pueden circular en las redes sociales, así como pueden ser leídos en espacios de reuniones y plazas. Puede circular de forma gratuita, en formato virtual o impreso. Por estas características, la poesía, quizá junto con las canciones, ha sido el género textual que más ha acompañado en estos procesos, lo cual nos emplaza a replantear hoy cuál es su función, cuáles son sus vínculos con la sociedad –o cómo se configura – y para quiénes se escribe poesía. 

Parte de aleteos & vientos apareció primero como la plaqueta Refugio de los vientos (Un puñado de tierra que respira, 2024), y en este poema-plaqueta se articula la forma de composición de aleteos. Como señala la poeta July Solís sobre Refugio, este se inscribe como “un inventario de hechos históricos y contemporáneos, que se siguen repitiendo y que nos laceran de múltiples formas”. El libro se estructura a partir de este inventario, cuyo estado que destacan dos de sus epígrafes: “Huele a quemado…” dice el poema de Anna Ajmátova y “Eran unos vientos muy grandes…” dice el epígrafe de Saint-John Perse. Así, el escenario usual de los poemas de O. Fernández, el de un mundo saturado de vida, que revela el primer poema, se encadena a escenas de hecatombe bajo la forma de hechos, eventos de un mundo en estado de agonía: ante el genocidio en Palestina, el desastre forestal en California, en los Andes, en la Amazonía, en la comunidad campesina de Corosha, la violencia estatal contra los manifestantes del ciclo de protestas peruanos en 2022, entre otros. Estos espacios se vinculan con el presente de la enunciación del poema, mediante un “yo” poético heterogéneo y móvil, que puede aparecer como un “nosotros”, un “yo”, y que se puede dirigir al lector como un “tú” o “ustedes”. Así, la hecatombe es el lugar desde donde se enuncia el poema. Finalmente –o quizá ineludiblemente – estos “vientos” que trae la catástrofe se prolongan y aterrizan en el cuerpo enfermo del “yo”, lo que revela, como un espejo, cómo el desequilibrio cósmico implica una ruptura entre el mundo y el individuo. 

Sin embargo, el poemario no es un artefacto de contemplación sino de tensión. Enfrenta la hecatombe con la sanación. La sanación se proyecta a través de las figuras míticas del ciclo de Huarochirí, a las cuales la poesía se encuentra vinculada. Algunas figuras, como la huaca Cavillaca, aparecieron ejerciendo el atributo mítico del cuidado en Bordando quilcas. En aleteos, las figuras míticas de Mirahuato y Lautasato, las diosas limeñas ñamca, figuran como presencias cotidianas, insertas en el mundo de la hecatombe. Su posición estratégica, en los primeros poemas, da la pauta de su función como observadoras y sanadoras. Se lee en los poemas: “Mirahuato la que cura los males junto a Lautasato/ preguntó a un amigo su opinión/sobre la raíz de las caídas y constantes tropiezos/(…)”, “Los moai tienen cuerpos completos y pensamientos/como tú y como yo/ (musitó Mirahuato)”. Ambas presencias observan y dicen en el poema, frente a un conjunto de eventos que componen la catástrofe que encadena semánticamente los poemas de este libro, sin otro consuelo sino la poesía y el mito (si acaso no son lo mismo).

Es justo señalar que este ciclo poético de Carolina O. Fernández ofrece claves para entender la producción poética en relación con lo contemporáneo, lo urgente y lo histórico desde claves distintas de cómo se plantea la discusión sobre la llamada “poesía social” en el Perú. Las plataformas desde donde se articulan los libros de este ciclo revelan perspectivas conectadas con lo global, el mito y lo cotidiano, donde las capas históricas se imbrican con el presente desde la experiencia sentida. Así, la poesía de O. Fernández revela la experiencia de la heterocronía, desde la coexistencia de distintos tiempos en un solo espacio, también desde la conexión explícita con lo humano de otros espacios geográficos, los cuales son procedimientos estéticos y políticos posibles quizá solo desde este género. Finalmente, la obra de Carolina O. Fernández, en este ciclo, nos enfrenta a nuevas imágenes para pensar Lima, mucho más conectada con la revolución arqueológica que experimenta la región desde hace treinta años. Su poesía transforma el mito en realidad, y esa realidad en las imágenes de nuestro futuro.

O. Fernández, Carolina. aleteos & vientos, madrépora, 2025.


Carolina O. Fernández es una destacada poeta y académica peruana. Ha publicado poemas y ensayos, entre los que destacanA tientas (2016), finalista en el premio Copé de poesía 2015, primer premio de los Viernes Literarios; Un gato negro me hace un guiño (2005), Una vela encendida en el desierto (2000) o Bordando quilcas (2022), finalista del Premio Casa de Las Américas.

Acerca de Miluska Benavides

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