{"id":4748,"date":"2021-10-27T00:10:30","date_gmt":"2021-10-26T22:10:30","guid":{"rendered":"https:\/\/lascriticas.com\/?p=4748"},"modified":"2021-10-27T16:00:31","modified_gmt":"2021-10-27T14:00:31","slug":"sacrificios-humanos-de-maria-fernanda-ampuero","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/lascriticas.com\/index.php\/2021\/10\/27\/sacrificios-humanos-de-maria-fernanda-ampuero\/","title":{"rendered":"Sacrificios humanos, de Mar\u00eda Fernanda Ampuero"},"content":{"rendered":"<h1><span style=\"font-size: 16px; color: #ffffff;\">Sacrificios humanos, de Mar\u00eda Fernanda Ampuero<\/span><\/h1>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\"><span style=\"font-weight: 400;\"><strong>Mar\u00eda Fernanda Ampuero<\/strong>, de la mano de la editorial <strong>P\u00e1ginas de Espuma<\/strong>, present\u00f3 en este 2021 su nuevo libro <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Sacrificios Humanos<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. 12 cuentos lo componen y yo comparto en primera persona mi lectura de cada uno de estos sacrificios.<\/span><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\"><b>Primer Sacrificio<\/b><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\"><strong>Biograf\u00eda<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">A los 16 a\u00f1os decid\u00ed dejar mi ciudad natal al occidente de Venezuela e irme a vivir a Caracas, ese monstruo que en aquella \u00e9poca representaba la cumbre de lo moderno, el centro de la vida en Venezuela. El monstruo me agarr\u00f3 con sus garras y me engull\u00f3. Supe lo que era ser inmigrante en mi propio pa\u00eds, supe del desprecio, del miedo, del hambre, del maltrato, me sent\u00ed perdida, vulnerable y tuve que crecer. A los 20 estaba en el As\u00eda Central, en Dushamb\u00e9, cursando el a\u00f1o de preparatoria como parte de una beca para estudiar teatro. Supe del p\u00e1nico de ser mujer que vest\u00eda distinto, de ser mujer en un pa\u00eds con ideas sobre las mujeres un tanto diferentes a las que yo llevaba conmigo. Luego estuve en Mosc\u00fa y finalmente cinco a\u00f1os en San Petersburgo. Y segu\u00ed siendo inmigrante y segu\u00ed sintiendo miedo. La vida me llev\u00f3 a vivir en Lima, Per\u00fa, pa\u00eds que adopt\u00e9 con naturalidad como una segunda patria, pero donde tambi\u00e9n he sentido, lamentablemente, la etiqueta sobre mi frente de extranjera, inmigrante, distinta. Mi caso no es igual al de millones de personas que cada d\u00eda huyen de sus lugares de nacimiento por terror a una muerte por hambre o por violencia o por olvido.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\"><strong><em>Sacrificios\u00a0 humanos<\/em><\/strong> abre con un relato que tiene como protagonista a una inmigrante. Una inmigrante que podr\u00eda ser yo, o t\u00fa o cualquiera. Aqu\u00ed encontramos ese primer <strong>Sacrificio, <\/strong>ella, la protagonista, una joven mujer, escritora, se ve obligada a marchar de casa, de barrio, de pa\u00eds, porque no tiene algo para darle de comer a su hija, a su familia, porque no hay trabajo, porque no hay opci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u201cNos dolarizamos, nos fuimos a la mierda: que cada familia sacrifique a su mejor cordero\u201d<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">Y, entonces, entendemos que <strong>Sacrificio<\/strong> es llegar a esa otra tierra para tratar de ganar dinero y conformarse con limpiar excrementos en ba\u00f1os p\u00fablicos, lavar los platos, atender mesas, cuidar, limpiar y bajar la cabeza, hacerse invisible, desaparecer para no morir. Sacrificio es la desaparici\u00f3n del inmigrante, el miedo al vac\u00edo, a quedarse sin lugar donde dormir y tener que lanzarse al abismo de la calle. La nada en un pa\u00eds extra\u00f1o, hostil, puede hacer que la persona inmigrante acepte cualquier cosa que aparente ser un trabajo. El miedo, el hambre, la necesidad puede lograr que un ser humano convierta cualquier propuesta en una posibilidad de salvaci\u00f3n. Para el inmigrante de a pie, el que huye y que huye porque no tiene opci\u00f3n y huye sin dinero sin contactos sin papeles, la muerte siempre es una posibilidad. Pero en este primer relato tambi\u00e9n nos confronta a la locura, al asesino en serie, a la culpa, los s\u00edmbolos religiosos, el prejuicio, al feminicidio, la violencia, la desaparici\u00f3n de mujeres.<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u201cPregunt\u00e9 el nombre de los perros y murmur\u00f3 algo que no escuch\u00e9, pero no me atrev\u00ed a preguntar de nuevo. Aprend\u00ed muy chica a no importunar al hombre enojado, al hombre bebido, al hombre desconocido, al hombre.\u201d<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">Como un tornado, Ampuero nos arrastra con la protagonista y vivimos y sufrimos e imaginamos la casa del hombre que la ha contratado para contar su historia, el ba\u00f1o, la furia del \u201cotro hermano\u201d. Sentimos mientras vamos leyendo c\u00f3mo somos arrastradas a una habitaci\u00f3n donde un sinf\u00edn de huellas de otras inmigrantes nos gritan que no las olvidemos, que las est\u00e1n sacrificando aqu\u00ed y en todas partes.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\"><a href=\"https:\/\/lascriticas.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/portada-Sacrificios-humanos-scaled.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-4749\" title=\"Sacrificios humanos, de Mar\u00eda Fernanda Ampuero\" src=\"https:\/\/lascriticas.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/portada-Sacrificios-humanos-scaled.jpg\" alt=\"\" width=\"422\" height=\"675\" srcset=\"https:\/\/lascriticas.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/portada-Sacrificios-humanos-scaled.jpg 1600w, https:\/\/lascriticas.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/portada-Sacrificios-humanos-scaled-768x1229.jpg 768w, https:\/\/lascriticas.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/portada-Sacrificios-humanos-scaled-960x1536.jpg 960w, https:\/\/lascriticas.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/portada-Sacrificios-humanos-scaled-1280x2048.jpg 1280w\" sizes=\"(max-width: 422px) 100vw, 422px\" \/><\/a><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\"><strong>Segundo Sacrificio<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\"><strong>Creyentes <\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">Una huelga da inicio al final, a la muerte, a la destrucci\u00f3n, la persecuci\u00f3n y una ni\u00f1a lo presagia. Una ni\u00f1a que imagina la muerte, que se enfrenta a la prohibici\u00f3n del llanto, a una abuela ego\u00edsta y que encuentra en otra ni\u00f1a la complicidad sellada con un pacto de saliva. En este escenario surgen \u201cLos Creyentes\u201d. Uno alto, otro bajo. Promulgadores de lo bueno que es \u201cser creyente\u201d. Los seres humanos necesitamos creer en algo, necesitamos la fe. Y la fe siempre ha sido utilizada como esa m\u00e1scara que algunos \u201cdemonios\u201d utilizan para enga\u00f1ar. Desde tiempos inmemoriales la humanidad siempre ha colocado etiquetas abusivas, absurdas, prejuiciosas. Los buenos siempre son de una determinada forma f\u00edsica, son los que se comportan de tal o cual manera y es as\u00ed que en algunas ocasiones, tras una imagen de aparente belleza, pureza, religiosidad, pueden esconderse demonios.<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u201cLos Creyentes eran hermosos, rubios como el ni\u00f1o Dios, seguro ten\u00edan que ser bondadosos con los m\u00e1s peque\u00f1os. Mis padres me hab\u00edan advertido sin parar sobre los hombres de la calle, sobre el vagabundo que se roba a los ni\u00f1os, sobre los que ped\u00edan caridad, pero nunca sobre los hombres de ojos casi transparentes de tan azules, de tan verdes. Ellos ten\u00edan que ser los buenos.\u201d<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">La ni\u00f1a protagonista lo afirma, ellos son los que \u201cdeber\u00edan ser los buenos\u201d. Pero la curiosidad infantil las lleva, a la protagonista y a su reci\u00e9n estrenada amiga, a descubrir lo que\u00a0 Los Creyentes\u00a0 hacen en el cuartucho que le alquilan a la abuela.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">En el mundo de afuera, sumido en una guerra de clases, de razas, de prejuicios van acabando poco a poco con unos y con otros. Todos se han ido. La madre, el padre y, Mar\u00eda, la empleada, tambi\u00e9n debe irse tras el asesinato de su marido. La abuela jura y perjura con una cruz en el pecho que cuidar\u00e1 a la hija de su empleada como a su propia nieta y esa promesa es tan vac\u00eda como su propio coraz\u00f3n. Los trabajadores que han creado la huelga y que buscan mejoras, justicia, se convierten tal vez, en algo peor que aquello contra lo que luchan. Y dentro de la casa el silencio en el que sucumbe la abuela contrasta con los gritos que salen del cuartucho de los Creyentes.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\"><strong>Tercer sacrificio<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\"><strong>Silba<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u00bfSon siempre la historias que cuentan nuestras madres, nuestras t\u00edas, nuestras hijas, nuestras mujeres, portadoras de todo aquello que quieren decir?, o, tal vez, es en aquello que no cuentan donde podemos encontrar la verdad. Es en lo que callan, lo que ocultan, lo que no nombran donde se esconde el horror cotidiano, el sacrificio constante.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">La mujer en el pasado y en el presente ha sido y es, muchas veces, todav\u00eda, sometida constantemente a m\u00faltiples autoridades, a la autoridad fiera de una madre iracunda, de una abuela, t\u00eda, hermana mayor, a la autoridad f\u00e9rrea de un padre, de un abuelo, de un t\u00edo, de un novio o un marido. Sometida al dictamen de lo que debe hacer, pensar, sentir. Sometida a su mismo miedo, a una educaci\u00f3n para ser desvalida, vulnerable, sacrificada. En Silba, se plantean las preguntas que no nos atrevemos, al igual que la narradora, a gritar:<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u201c\u00bfPor qu\u00e9 no gritas mam\u00e1? \u00bfPor qu\u00e9 no lo mandas a la puta mierda?. \u00bfPor qu\u00e9 no dejas de mimetizarte con el sof\u00e1, con las cortinas, con el papel tapiz, camale\u00f3n est\u00fapido, y no sales de ah\u00ed, de donde sea que est\u00e9s y lo obligas a mirarte a la cara?\u201d<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">El que Silba, est\u00e1 entre nosotros, est\u00e1 en la jovencita que llora por el chico que la dej\u00f3 en visto en WhatsApp, est\u00e1 en la muchacha que se cambia de ropa cuando el novio se lo ordena dici\u00e9ndole que no saldr\u00e1 con ella as\u00ed vestida, est\u00e1 en las mujeres que critican, y se\u00f1alan a otras mujeres por no atender bien al marido, por desear trabajar, estudiar, viajar, vivir. El que Silba es un verdugo que cada d\u00eda se hace m\u00e1s fuerte, vigente y Ampuero lo sabe, lo escribe y nos lo advierte.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\"><strong>Cuarto Sacrificio<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\"><strong>Elegidas<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">Cuando era ni\u00f1a siempre me preguntaba por qu\u00e9 las otras ni\u00f1as eran crueles, despreciaban a quienes no ten\u00edan las mismas posibilidades a la hora de comprar zapatos, ropa o juguetes. Por qu\u00e9 las ni\u00f1as y los ni\u00f1os se burlaban de la ni\u00f1a obesa, o de la que ten\u00eda una enfermedad en la piel, o de la que estudiaba mucho o de la t\u00edmida, la callada o la m\u00e1s ingenua. Al crecer me fui dando cuenta de que\u00a0 los seres humanos somos crueles, violentos con aquellas mujeres que no encajan en lo que las sociedades han determinado como bello o perfecto. Y hablo de mujeres porque son las obligadas a estar delgadas, atl\u00e9ticas, eternamente j\u00f3venes. Son las\u00a0 condenadas a las\u00a0 cirug\u00edas, al maquillaje, a los tacos altos, a la moda, al escrutinio constante. El mundo somete una vez m\u00e1s, los cuerpos de las mujeres a otras violencias. Y Ampuero nos introduce en este tema, con doloroso sarcasmo y cierto humor negro.<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u201cMor\u00edamos por saber qu\u00e9 pasaba detr\u00e1s de esas puertas, aunque instintivamente sab\u00edamos que no habr\u00eda lugar para nosotras all\u00ed, que nuestros defectos se multiplicar\u00edan hasta tragarnos, que ser\u00edamos una hip\u00e9rbole de nosotras mismas, espejos de feria andantes: la gordota, la marimacha, la larguirucha, la aplastada, la contrahecha. As\u00ed como las chicas guapas juntas potencian su atractivo, solapando con sus virtudes grupales cualquier defecto y se embellecen unas a otras hasta brillar como un solo gran astro, las chicas como nosotras cuando estamos juntas nos transformamos en un espect\u00e1culo casi obsceno, exacerbados los defectos como en un show freak: somos m\u00e1s monstruas.\u201d<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">En el relato se respira ira, rabia y venganza y es inevitable empatizar con estas elegidas que coronan su sue\u00f1o de ser aceptadas mientras bailan hasta el amanecer del brazo de la muerte.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\"><strong>Quinto Sacrificio<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\"><strong>Hermanita<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">En este relato el cuerpo est\u00e1 presente desde distintos lugares. El cuerpo perfecto, delgado que se le exige a la ni\u00f1a para ser catalogada como la adolescente perfecta, la merecedora de premios y regalos, el orgullo de la familia, aunque detr\u00e1s de esa perfecci\u00f3n se instale la enfermedad, la bulimia, la anorexia, la rabia, la tristeza. Ese es el cuerpo de la Prima.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">El cuerpo obeso por el que una ni\u00f1a-adolescente es condenada al maltrato, a la violenta burla, al acoso psicol\u00f3gico, al bullying normalizado: el de la familia, el de la madre y el padre, el de la prima querida, el propio. Ese es el cuerpo de la narradora.<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u201cEn la sobremesa, como generales desquiciados frente al mapa de las zonas enemigas, los adultos acorralaban, atacaban y arrasaban con nosotras.\u00a0 Decidieron que yo, morena, patucha, tosca, regordeta, fuera del territorio enemigo, la m\u00e1cula en la sangre, eso que sali\u00f3 de las porquer\u00edas que hizo alg\u00fan ancestro con los oscuros. Mi prima, en cambio, era la raza limpia, superior, la imagen que quer\u00edan que tuviera la gente al decir nuestro apellido en alto.\u201d<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">Est\u00e1 el cuerpo de las raras, las distintas, las catalogadas como \u201clas outsiders de las outsiders.\u201d\u00a0 Esa es Mariela:<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u201cA todas nos llam\u00f3 la atenci\u00f3n esa chica blanqui\u00f1osa, flaca, jorobada como un signo de interrogaci\u00f3n, con un uniforme que le quedaba peque\u00f1o en el pecho y unas medias tan diminutas que parec\u00eda que no llevara nada.\u201d<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">En la Hermanita, la violencia es adolescente, es familia, es jerarqu\u00eda seg\u00fan los cuerpos y su belleza, y su ropa, y la popularidad y la idea del \u00e9xito, aunque encubra dolor, rabia, insatisfacci\u00f3n, tristeza y m\u00e1s violencia.<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u201cYo todas las noches rezaba por apagarme como ella, adelgazarme como ella, reconvertirme, como ella y al d\u00eda siguiente, al primer gru\u00f1ido el est\u00f3mago, sab\u00eda que dios no me hab\u00eda hecho el milagro. Odi\u00e9 al dios que me cre\u00f3 a su imagen y semejanza: me odi\u00e9 a m\u00ed misma.\u201d<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">Y a pesar de esa violencia corporal surge una amistad que se desarrolla en un espacio distinto, la casa de Mariela. Una casa como ella, rota, desvencijada, que va vaci\u00e1ndose, con la piscina repleta de aguas oscuras donde los cuerpos se liberan, se mezclan y conforman un corpus h\u00edbrido, extra\u00f1o, inquietante. Y, entonces, tras un capricho adolescente, todo da un giro, una vuelta de tuerca, se descubre lo que Mariela trata de\u00a0 ocultar y otros cuerpos aparecen en escena, cuerpos hambrientos y sin vida.<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u201cLas ni\u00f1as gordas se alimentan de decepciones. Las ni\u00f1as fam\u00e9licas se alimentan de impotencia. Las ni\u00f1as solitarias se alimentan de dolor. Las ni\u00f1as siempre, siempre, siempre, comen abismos.\u201d<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\"><strong>Sexto Sacrificio<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\"><strong>Sanguijuelas<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">Qui\u00e9n no recuerda alguna escena de la infancia donde abunden ni\u00f1os extra\u00f1os con enfermedades raras, desconocidas e inexplicables, ni\u00f1os con alguna dolencia f\u00edsica visible, ni\u00f1os que otros ni\u00f1os catalogan como monstruos y de los cuales se burlan, se aprovechan, se asquean. Pienso que esa mirada infantil, hiperb\u00f3lica sobre el otro, el extra\u00f1o, el distinto es producto del miedo a lo que no podemos explicar, a lo que se sale de aquello que nos han ense\u00f1ado como lo \u201cnormal\u201d. Entonces, la violencia de esa mirada y las acciones que los ni\u00f1os toman\u00a0 a partir de la misma, muchas veces acciones violentas, vienen de la mirada de los\u00a0 padres. En Sanguijuelas esa violencia se respira en adultos\u00a0 y en ni\u00f1os, ese deseo de acabar con el otro, de matarlo, de verlo atropellado, de\u00a0 desaparecerlo.<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u201cNo quer\u00eda otra cosa: lo quer\u00eda matar.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u00a0Julito Nos daba asco, Julito era un lastre, Julito era est\u00fapido y feo, Julito se dejaba chupar la sangre por esos bichos repugnantes, Julito era de az\u00facar y miel de abeja para su mam\u00e1.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u00a0Yo no.\u201d<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">Y, al culminar la lectura, una se pregunta qui\u00e9nes son las sanguijuelas. Y tal vez la respuesta sea cruel, dura y en estos tiempos violentos de 2021 tengamos que reconocer que tal vez, las Sanguijuelas est\u00e1n entre nosotros, que tal vez de\u00a0 alguna u otra manera, en alg\u00fan momento de la vida, las Sanguijuelas somos todos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\"><strong>S\u00e9ptimo Sacrificio<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\"><strong>Invasiones<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">El inicio de este cuento promete algo, es la antesala a una transformaci\u00f3n, una premonici\u00f3n de lo que tal vez suceder\u00e1 con la familia de la narradora:<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u201cEl barrio en que mi familia empez\u00f3 a ser una familia no siempre fue lo que es ahora. Tampoco nosotros\u201d<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">La familia, base de todas la sociedades, a veces, y con mayor frecuencia de la deseada, es tambi\u00e9n el origen de todos los males, de todos los traumas, de todas las violencias y\u00a0 monstruos. Ampuero nos muestra el mundo, en \u201cInvasiones\u201d, a trav\u00e9s de la mirada hacia el pasado de la narradora. Es la voz de la ni\u00f1a que fue la que nos habla, la que nos va llevando de la mano por el nacimiento de un barrio, de una ciudad, de un universo sobre un estero al que buscaban dominar. Familias enteras construyendo como pueden sobre aquellas aguas, en una lucha\u00a0 ya conocida\u00a0 por dominar a la naturaleza.<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u201cMi padre nos lleg\u00f3 un d\u00eda su flamante carro rojo a ver la casa en obras y, aunque el olor a salitre y descomposici\u00f3n del estero lo dominaba todo, para \u00e9l pronto ser\u00edamos nosotros los que dominar\u00edamos al estero. No se preocupen, dec\u00eda. Ese es el olor del estero moribundo, dec\u00eda. La ciudad ten\u00eda que crecer, dec\u00eda. No me imaginaba c\u00f3mo pod\u00edamos ser nosotros m\u00e1s fuertes que el estero, una bestia viva de decenas de tent\u00e1culos abrazando la ciudad de norte a sur, una masa del r\u00edo b\u00e1rbaro donde la gente borracha se ahogaba o se tiraba a los cad\u00e1veres de los obreros asesinados por hacer problema.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u00a0Pero mi padre insist\u00eda. Estaba seguro de que un monstruo de carnes era superior a un monstruo de agua.\u201d<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">El crecimiento imparable, inclemente y desordenado de las ciudades. La prueba fehaciente de las desigualdades. Las im\u00e1genes que nos entrega Ampuero son implacables y nos van invadiendo a un ritmo constante: ratas surgiendo por el v\u00e1ter, iguanas desorientadas y mutiladas intentando alimentarse de la basura, cangrejos aplastados por camiones, garzas\u00a0 pegadas al asfalto convertidas\u00a0 en alimento para\u00a0 perros y\u00a0 gatos. Una l\u00e1mpara exterminadora que\u00a0 no\u00a0 distingue\u00a0 entre insectos y lib\u00e9lulas o periquitos, o mariquitas. Olores nauseabundos de caca de murci\u00e9lagos repletas de gusanos y los antiplagas humeando los techos con sus venenos para luego pasar a recoger cerros de murci\u00e9lagos.<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u201cLa infancia fue miedo, veneno, plagas. Ellos y nosotros\u201d<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">Y en ese \u201cellos y nosotros\u201d se encierra todo lo terrible, ellos los seres que surgen del estero, ellos los olores, ellos los antiplagas y el veneno, ellos, los otros y nosotros, la familia, los ni\u00f1os, los que contamos la historia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">Luego comienzan a llegar \u201cellos\u201d a esta nueva ciudad construida sobre un estero por gente de clase\u00a0 media. Y \u201cellos\u201d, ahora, son familias que llegan\u00a0 en medio de\u00a0 la noche, en silencio. Como pueden se van acomodando en casitas hechas de cart\u00f3n, de aluminio y trozos de madera vieja y la pobreza, la miseria se instala con ellos.<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><span style=\"font-size: 16px;\">\u201cNadie nos lo dijo, pero cuando nos encontr\u00e1bamos frente a frente, ellos y nosotros, algo de alerta se activaba. Tal vez fuera que nuestros animales iban con collares y los de ellos no. Tal vez eran los pies, los zapatos. Tal vez la mirada, las miradas.<\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><span style=\"font-size: 16px;\">\u00a0A la hora de las cometas, sin embargo, el grito era uno. Por el cielo gris de la ciudad gris volaban otras cosas aparte de los murci\u00e9lagos, las moscas, los grillos, los mosquitos y el d\u00eda se llenaba de aire bueno, de aplausos, de amor por ese trozo de papel de colores al viento.<\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><span style=\"font-size: 16px;\">Ellos y nosotros mir\u00e1bamos hacia el mismo cielo.\u201d<\/span><\/em><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">Pero bajo ese mismo cielo el terror cotidiano se instala. Ampuero nos introduce con maestr\u00eda en una de las escenas m\u00e1s conmovedoras y fuertes del libro. Y ya no hay vuelta atr\u00e1s. Queda claro que la humanidad se mueve, crece, se multiplica, goza, r\u00ede, celebra bajo un mismo cielo pero que tambi\u00e9n, bajo un mismo cielo, se destruye, se tuerce y sale a flote lo m\u00e1s bajo y triste y horrendo de esa humanidad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\"><strong>Octavo Sacrificio<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\"><strong>Piet\u00e1<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">Todos los d\u00edas las noticias nos arrojan una y otra vez casos de mujeres masacradas por un hombre, mujeres de todas las edades, mujeres que se convierten en un n\u00famero, en una estad\u00edstica, en una tendencia que va en alza. Y miro las noticias y veo las caras de algunos de los hombres que la pobre justicia se atreve a capturar. Y siempre me pregunto, \u00bfQu\u00e9 hay detr\u00e1s de cada uno de ellos? \u00bfD\u00f3nde se origina esa violencia? \u00bfPor qu\u00e9 odian tanto a las mujeres?. De ni\u00f1a viv\u00ed cerca de esa violencia, cerca del hermano guapo, del hijo querido de mi madre, del muchacho violento que lanzaba cuchillos como amenazas, el que golpeaba mujeres hermosas que incomprensiblemente eran sus novias de turno. Y yo siempre\u00a0 miraba a mi\u00a0 madre cuidarlo, excusarlo, tranquilizarlo. Y entonces entend\u00ed que hay otras mujeres que tambi\u00e9n est\u00e1n enfermas, de una enfermedad extra\u00f1a que se aloja detr\u00e1s del amor \u201cmaternal\u201d, de la sobreprotecci\u00f3n, la justificaci\u00f3n, la excusa y la disculpa inveros\u00edmil. Este cuento, escrito magistralmente con una belleza filosa como la hoja de un cuchillo asesino, pareciera estar pensado para ser le\u00eddo en una sola respiraci\u00f3n. Ampuero nos coloca en los zapatos de una mujer para quien el protagonista es un \u201cni\u00f1o Dios\u201d al que ama como a un hijo y a quien a pesar de las cachetadas, los golpes, los insultos y la violencia asesina, limpiar\u00e1, cuidar\u00e1, sanar\u00e1 y salvar\u00e1, sacrificando a su propio hijo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\"><strong>Noveno Sacrificio<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\"><strong>Sacrificios<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">Ingresamos con los personajes en un gran estacionamiento de un centro comercial. Nos identificamos con la situaci\u00f3n, se nos hace cotidiana, cercana, conocida. Qui\u00e9n no se ha perdido en un laber\u00edntico estacionamiento donde los pisos se parecen, las letras y colores nos confunden y las posibilidades de encontrar nuestro auto se agotan cuando la alarma no funciona o tal vez recordamos que no lo dejamos all\u00ed o que no vinimos en auto o logramos la ayuda de\u00a0 un vigilante que raudo nos indica d\u00f3nde lo hemos dejado. Pero, \u00bfqu\u00e9 puede suceder si ya no queda nadie en el centro comercial, si las puertas, escaleras, se\u00f1ales parecen desaparecer y nos encontramos dando vueltas en el mismo lugar? \u201cSacrificios\u201d, narrado en su totalidad en di\u00e1logos con un ritmo trepidante, angustioso, abre un agujero enorme entre un hombre y una mujer, una pareja de casados que sale de una funci\u00f3n de cine y no encuentra su auto. La desesperaci\u00f3n, la angustia, la ira dan paso, poco a poco, a un torrente de reclamos, a una verdad develada. \u00bfQu\u00e9 queda despu\u00e9s del amor? Perdidos en el laberinto de sus vidas se enfrentar\u00e1n a su propio Minotauro.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\"><strong>D\u00e9cimo Sacrificio<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\"><strong>Edith<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">Dicen que solo existe aquello que se nombra. Pero a muchas, a demasiadas mujeres desde siempre les han quitado el nombre y han pasado a ser la madre de, la hija de, la mujer de, la hermana de, la empleada de\u2026 y, \u00bfqu\u00e9 sienten ellas?\u00bfQu\u00e9 sucede cuando la violencia se transforma en rutina? \u00bfQu\u00e9 sucede con las ni\u00f1as que terminan casadas con hombres mayores a quienes no aman y de quienes parir\u00e1n hijas? \u00bfQu\u00e9 sucede con sus cuerpos, con su sexo, con sus deseos, con sus ganas de cari\u00f1o, de pasi\u00f3n o de sentirse acompa\u00f1adas? \u00bfQu\u00e9 pasa cuando descubren los fuegos artificiales, las explosiones org\u00e1smicas, los r\u00edos calientes del deseo? \u00bfQu\u00e9 sucede con esas hijas a quienes sienten y creen no poder proteger?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">En este relato el sexo se revela como esa fuerza tel\u00farica capaz de movilizar las profundidades m\u00e1s oscuras del ser humano y arremeter contra todo. Prevalece la contradicci\u00f3n, la monstruosidad de la pedofilia, el abuso, el desamor, la violencia, la muerte.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\"><strong>Decimoprimer Sacrificio<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\"><strong>Lorena<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">Esta podr\u00eda ser la historia contada en primera persona de cualquiera de las miles de mujeres que cada d\u00eda se van a dormir con el enemigo. De cualquier jovencita enamorada y enganchada con el \u201chombre de sus sue\u00f1os\u201d. De cualquier extranjera casada con su verdugo, que adem\u00e1s de despreciarla por mujer, la desprecia por su origen. Ampuero nos coloca una vez m\u00e1s\u00a0 en los zapatos de la v\u00edctima. Nos lleva a realizar el viaje con la protagonista. Nos re\u00edmos con ella, nos emocionamos, excitamos, alegramos con ella, disfrutamos los primeros momentos de pasi\u00f3n y felicidad. Y con ella, nos horrorizamos con la violencia que, sin aviso, se instala en su cama, en su cocina, en su sala, en la calle, en su vida.<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u201cCuando una se levanta por la ma\u00f1ana nunca sabe que ese d\u00eda va a ser el d\u00eda en el que tu vida se va a la mierda. El d\u00eda uno de todo lo dem\u00e1s. Si al menos se supiera, si estuviera encerrado en rojo como los d\u00edas santos, podr\u00edamos anticiparnos, alejarnos, protegernos. Los d\u00edas se suceden a las noches y, en medio de esa danza vieja como el tiempo, en la casa de una mujer se mete la oscuridad.\u201d<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\"><strong>Decimosegundo Sacrificio<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\"><strong>Freaks<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">En esta historia vemos la vida a trav\u00e9s de los ojos de un ni\u00f1o. Sentimos la violencia que ejerce el mundo, el suyo, esa familia suya, sobre \u00e9l. Una vez m\u00e1s, ese lugar \u00abseguro\u00bb que deber\u00eda ser \u201cla familia\u201d, se presenta prejuicioso, violento, infame. Nuestro protagonista es un ni\u00f1o con hermanos que lo maltratan, que se burlan, que lo insultan y ese tipo de violencia nos resuena, la conocemos, tal vez la hemos vivido, pero la normalizamos, la sociedad la normaliza. La sociedad ha normalizado que a un ni\u00f1o se le puede llamar marica, que decirle \u00abni\u00f1a\u00bb sea un insulto, que golpearlo escudados en las bromas y los supuestos derechos de ser hermanos mayores, sea gracioso y cotidiano. La sociedad ha normalizado la burla, la humillaci\u00f3n, la cr\u00edtica, el prejuicio para quienes son considerados distintos, raros, freaks.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">El ni\u00f1o escucha al padre llamarle bestia a ese otro ni\u00f1o raro, monstruoso, indefenso cubierto de excrementos de chancho en el circo. Nuestro protagonista se siente impotente para ayudar, imposibilitado para defender o salvar a ese otro ni\u00f1o, porque \u00e9l es demasiado joven, es tan joven como el otro y tambi\u00e9n es distinto como el otro y se siente raro o lo hacen sentir raro como el otro. Una monstruosidad distinta pero monstruosidad al fin. El narrador es visto o catalogado como raro en su hogar y ve que otro ser humano, indefenso, peque\u00f1o,\u00a0 ha sido condenado a ser ese raro inmerso en mierda de cerdo. En este relato basta una frase para ver, o\u00edr, sentir a los personajes. En solo unas l\u00edneas, Ampuero nos muestra tres generaciones, tres formas de afrontar el horror, tres maneras distintas de violencia verbal, tres formas de indiferencia.<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u201cEscuchar a mam\u00e1 decir pobrecito y a pap\u00e1 decir qu\u00e9 bestia y a los hermanos puto asco ese monstruo. Insistir que hay que ayudarlo, llamar a la polic\u00eda, llev\u00e1rselo de ah\u00ed. Gritar. Entender que nadie, ninguno de los adultos que mira con asco al cabez\u00f3n y se tapa la nariz con la mano, va a hacer nada.\u201d<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">Y, tal vez, a medida que avanzamos en su lectura, tal vez, nos sorprendamos encontrando en nuestro entorno los equivalentes a estos seres que pueblan el relato: al raro en un circo, al padre prejuicioso inmerso en su peri\u00f3dico, a la madre triste tras su taza de caf\u00e9, a los hermanos violentos con esa reacci\u00f3n desalmada de una adolescencia moderna. Pero, all\u00ed tambi\u00e9n, encontramos esa abuela amorosa, esa abuela c\u00f3mplice, esa abuela, \u00fanica salida. Ella tambi\u00e9n ya es rara, es anciana, es vieja, ella tambi\u00e9n forma parte de los raros, de los outsiders, de los que deben callar.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">Entonces nuestro ni\u00f1o se atreve y junto a ese otro emprende la huida. La persecuci\u00f3n se corona con un salto repleto de belleza hacia la libertad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\"><em>Sacrificios Humanos<\/em>, est\u00e1 repleto de im\u00e1genes de un terror ins\u00f3lito y urbano. Im\u00e1genes de lo m\u00e1s bajo, de la miseria m\u00e1s profunda del ser humano. Esa miseria que nos rodea cada d\u00eda y de la que preferimos huir volteando la mirada a otra parte.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">Ampuero escribe de lo que le duele, de lo que le importa, de lo que la atraviesa. Ampuero escribe de la putrefacci\u00f3n del ser humano, de lo que la horroriza cada d\u00eda, de lo que la realidad le muestra, de lo que ha vivido y vive, de lo que la propia experiencia le ha dejado. Ampuero escribe porque no puede ni quiere voltear la mirada, porque ella est\u00e1 mirando a la vida de frente.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">Ampuero escribe desde su humanidad tal y como cada autor ha escrito a lo largo de la historia. Ella ya lo dijo en alguna entrevista en la que le preguntaban sobre su escritura: \u00ab\u00bfDe qu\u00e9 esperan que escriba sino es de lo que me duele?\u00bb.<\/span><\/p>\n<p><strong>Ampuero, Mar\u00eda Fernanda. <em>Sacrificios humanos<\/em>. <a href=\"https:\/\/paginasdeespuma.com\/catalogo\/sacrificios-humanos\/\">P\u00e1ginas de espuma<\/a>, 2021.<\/strong><\/p>\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: 'trebuchet ms', geneva, sans-serif; font-size: 16px;\"><strong>Mar\u00ed<\/strong><strong>a Fernanda Ampuero<\/strong>\u00a0naci\u00f3 en Guayaquil, Ecuador, en 1976 y estudi\u00f3 literatura. Colabora con numerosos medios internacionales y hasta la fecha ha publicado dos libros de cr\u00f3nicas,\u00a0<em>Lo que aprend<\/em><em>\u00ed<\/em>\u00a0<em>en la peluquer<\/em><em>\u00eda<\/em>\u00a0y\u00a0<em>Permiso de residencia<\/em>. En 2016 gan\u00f3 el premio Cosecha E\u00f1e de relato. Su primer libro de cuentos,\u00a0<strong><em>Pelea de gallos<\/em><\/strong>\u00a0(2018), le ha situado como una de las voces m\u00e1s importantes de la literatura latinoamericana actual, y ha sido traducido a distintos idiomas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"font-family: 'trebuchet ms', geneva, sans-serif; font-size: 16px;\"><a href=\"https:\/\/lascriticas.com\/index.php\/lascriticas\/kathy-serrano\/\">Acerca de Kathy Serrano<\/a><\/span><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sacrificios humanos, de Mar\u00eda Fernanda Ampuero Mar\u00eda Fernanda Ampuero, de la mano de la editorial P\u00e1ginas de Espuma, present\u00f3 en este 2021 su nuevo libro Sacrificios Humanos. 12 cuentos lo componen y yo comparto en primera persona mi lectura de cada uno de estos sacrificios. &nbsp; Primer Sacrificio Biograf\u00eda A los 16 a\u00f1os decid\u00ed dejar&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":80,"featured_media":4805,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[19,43,37],"tags":[56,529,347,239,100,51,174,820,489,982,981,88,983,270,52,87],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v23.5 - 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