{"id":3478,"date":"2020-12-19T21:36:23","date_gmt":"2020-12-19T20:36:23","guid":{"rendered":"http:\/\/lascriticas.com\/?p=3478"},"modified":"2021-03-12T20:11:37","modified_gmt":"2021-03-12T19:11:37","slug":"personajes-femeninos-en-los-cuentos-de-haruki-murakami","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/lascriticas.com\/index.php\/2020\/12\/19\/personajes-femeninos-en-los-cuentos-de-haruki-murakami\/","title":{"rendered":"Personajes femeninos en los cuentos de Haruki Murakami"},"content":{"rendered":"<h1><span style=\"font-size: 14px; color: #ffffff;\">Personajes femeninos en los cuentos de Haruki Murakami<\/span><\/h1>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\"><strong>Haruki Murakami<\/strong> es, probablemente, uno de los escritores actuales m\u00e1s le\u00eddos; su obra despliega rasgos innegablemente identificadores, apreciables tanto en sus novelas -catorce-, como en sus cuentos -los traducidos al espa\u00f1ol pasan de cincuenta-. En las tramas de muchos de sus relatos suele aparecer una <strong>fuerza poderosa<\/strong> que interviene y opera sobre los personajes centrales -solitarios, inadaptados-, como un impulso que escapa a la realidad visible y objetiva. Ese vector que sacude a los personajes desencadena y altera el curso de sus vidas; a veces arranca del interior del propio personaje, a veces son fuerzas desconocidas que lo arrastran y empujan. Los seres del universo murakamiano soportan desorientados su propia existencia en un mundo en el que sienten que no encajan. Murakami los hace deambular en un contexto actual, reconocible en principio, hasta que alg\u00fan suceso inopinado los arrebata a la otra realidad, a un submundo de pozos, t\u00faneles, misteriosos personajes, de extra\u00f1as geograf\u00edas de intensa energ\u00eda, mal\u00e9fica o salvadora. Esos elementos imponderables de fuera de lo real -espacios, acciones, objetos- cobran una colosal dimensi\u00f3n en sus ficciones, en particular en las novelas; por ello, para parte de la cr\u00edtica a Murakami se le adscribe al realismo m\u00e1gico, que tan magn\u00edficos frutos dio en la narrativa hispanoamericana en pasadas d\u00e9cadas. Habr\u00eda que se\u00f1alar, con todo, que la escala en que opera el elemento fant\u00e1stico difiere entre sus distintas obras, y alcanza enorme magnitud en algunas (<strong><i>Kafka en la orilla<\/i><\/strong>, <strong><i>1Q84<\/i><\/strong>\u2026), mientras que en otras apenas parece intervenir (<strong><i>Tokio blues<\/i><\/strong>); a esa diferencia de intensidad se la ha llamado la <strong>\u201cescala Murakami\u201d<\/strong> (Gonz\u00e1lez Torres 2007: 420).<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-3483\" title=\"Libros de Murakami\" src=\"https:\/\/lascriticas.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Libros-Murakami-1.jpg\" alt=\"\" width=\"625\" height=\"307\" srcset=\"https:\/\/lascriticas.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Libros-Murakami-1.jpg 1029w, https:\/\/lascriticas.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Libros-Murakami-1-768x377.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 625px) 100vw, 625px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">Junto a ese componente de lo singular, de m\u00e1s all\u00e1 de las leyes de la f\u00edsica, la prosa fabuladora murakamiana tiene el sello inconfundible de los juegos metanarrativos, de una rica polifon\u00eda intertextual y, en elevado grado, de una airosa abundancia de referencias culturales que se imbrican oportunamente en la textura narrativa; es proverbial hasta qu\u00e9 punto estas referencias incursionan: sobre todo el jazz, pero tambi\u00e9n otros g\u00e9neros musicales -cl\u00e1sica, pop-, y el cine; asoman reiterada y significativamente a lo largo de todas y cada una de las obras. Esas presencias se dejan ver con frecuencia en el propio t\u00edtulo que se les da, que o bien se ha tomado directamente o bien hace referencia a una canci\u00f3n (<i><strong>Al sur de la frontera, al oeste del sol<\/strong>)<\/i>, a una pieza cl\u00e1sica (<strong><i>Los a\u00f1os de peregrinaci\u00f3n del chico sin color<\/i><\/strong>) o a una obra literaria (<i><strong>Hombres sin mujeres<\/strong>, <strong>1Q84<\/strong><\/i>) de uno de los escritores que Murakami admira, o incluso que \u00e9l mismo ha traducido al japon\u00e9s. El molde expresivo en que todo se vierte adopta la fluidez como nota primordial, apoyada en bellas im\u00e1genes y sorprendentes met\u00e1foras.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">Dentro del ya abigarrado corpus literario de Murakami, este an\u00e1lisis se plantea para comprobar la entidad propia y el modelo socio-psicol\u00f3gico al que responden los personajes femeninos en algunos de los cuentos y relatos breves de Murakami traducidos al espa\u00f1ol. Las obras que los alojan, en un relativo orden cronol\u00f3gico de redacci\u00f3n, son <strong><i>El elefante desaparece <\/i><\/strong>(1993 \/ 2016, diecisiete cuentos), <strong><i>Despu\u00e9s del terremoto <\/i><\/strong>(2000 \/ 2013, seis cuentos), <strong><i>Sauce ciego, mujer dormida<\/i><\/strong> (2005 \/ 2008, veinticuatro cuentos) y <strong><i>Hombres sin mujeres<\/i><\/strong> (2014 \/ 2015, siete cuentos); las dos fechas corresponden, respectivamente, al a\u00f1o de su aparici\u00f3n en Jap\u00f3n y al de su publicaci\u00f3n en espa\u00f1ol. En los cuatro libros se pueden constatar los perfiles con los que el autor traza las figuras de las mujeres en sus historias. Cabr\u00eda, incluso, se\u00f1alar, que en estas obras breves la pluralidad tipol\u00f3gica es m\u00e1s amplia y diversa que en las obras mayores, las novelas. Estos cincuenta y cuatro cuentos exhiben el panorama social y humano configurado por el autor para que sus criaturas transiten; importa, pues, comprobar c\u00f3mo aparecen en \u00e9l las de sexo femenino, para descubrir los roles y papeles asignados. De hecho, la b\u00fasqueda se centrar\u00e1 espec\u00edficamente en determinados personajes de mujer que aparecen en algunos cuentos, por observarse en ellas rasgos definitorios que se pueden considerar m\u00e1s destacables, as\u00ed como alg\u00fan aspecto acerca del tratamiento gen\u00e9rico que se aplica a las mujeres en algunos relatos.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-3485 aligncenter\" title=\"Libros Murakami \" src=\"https:\/\/lascriticas.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Libros-Murakami-2.jpg\" alt=\"\" width=\"648\" height=\"318\" srcset=\"https:\/\/lascriticas.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Libros-Murakami-2.jpg 1080w, https:\/\/lascriticas.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Libros-Murakami-2-768x377.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 648px) 100vw, 648px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">Convendr\u00eda esbozar una breve caracterizaci\u00f3n de los cuatro vol\u00famenes de los que proceden los cuentos aqu\u00ed considerados. El \u00faltimo publicado, <strong><i>El elefante desparece<\/i><\/strong>, agrupa siete relatos centrados en la p\u00e9rdida amorosa desde la \u00f3ptica masculina: relaciones frustradas, marcadas por el abandono, la muerte, la infidelidad, o relaciones inciertas cuyo final atormenta igualmente, siempre vistas a trav\u00e9s de la mirada de los hombres. El volumen anterior, <strong><i>Sauce ciego, mujer dormida<\/i><\/strong>, acoge cuentos escritos a lo largo de varias d\u00e9cadas, desde los ochenta hasta los primeros a\u00f1os del siglo XXI; sus veinticuatro relatos muestran diversidad tem\u00e1tica y de composici\u00f3n; quiz\u00e1 sea el libro de cuentos en que el elemento fant\u00e1stico se expande con mayor vuelo. <strong><i>Despu\u00e9s del terremoto<\/i><\/strong> tiene un punto de partida com\u00fan a sus seis relatos: la conmoci\u00f3n experimentada por el pueblo japon\u00e9s tras el asolador terremoto de Kobe de 1995. <strong><i>El elefante desaparece<\/i><\/strong> compila diecisiete cuentos escritos en los ochenta, y permite ver en ellos tanto un h\u00e1bil juego de estrategias metanarrativas como tambi\u00e9n el reflejo de las vivencias de una \u00e9poca, as\u00ed como -en menor medida- los dominios de lo fant\u00e1stico; son muchos los trazos comunes que comparte con <strong><i>Sauce ciego, mujer dormida<\/i><\/strong>.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/span><\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">Las mujeres en los cuentos de Murakami<\/span><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">El \u00faltimo libro de relatos breves aparecido, <strong><i>Hombres sin mujeres<\/i><\/strong>, -el \u00faltimo antes de que se traduzca y publique el que ya se ha editado en Jap\u00f3n, <strong><i>Primera persona del singular<\/i><\/strong>-, se podr\u00eda definir as\u00ed:<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">Son mayoritariamente historias que atienden a la relaci\u00f3n frustrada de un hombre con una mujer. Entre la galer\u00eda de personajes femeninos se encuentran los tipos de mujeres frustradas (\u201cYesterday\u201d), mujeres maltratadas (\u201cKino\u201d), mujeres ad\u00falteras (\u201cUn \u00f3rgano independiente\u201d, \u201cSherezade\u201d, \u201cKino\u201d) mujeres poco femeninas (\u201cDrive my car\u201d, \u201cSamsa enamorado\u201d), mujeres suicidas (\u201cHombres sin mujeres\u201d) (Castell\u00f3n Alcal\u00e1 2020: 299).<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">Estos siete relatos breves est\u00e1n narrados desde el punto de vista masculino, el hombre doliente por la p\u00e9rdida de la mujer -salvo <strong><i>Samsa enamorado<\/i><\/strong>, que Murakami escribi\u00f3 para incluir en una antolog\u00eda de cuentos de amor de autores estadounidenses que le hab\u00edan encomendado-. En alg\u00fan caso, aunque la ruptura ya se hab\u00eda producido, la p\u00e9rdida es irreparable, la muerte de la mujer; en el cuento <strong><i>Hombres sin mujeres<\/i><\/strong> el protagonista, un hombre casado, atiende sobresaltado una llamada telef\u00f3nica en plena noche que le comunica el suicidio de la mujer a la que am\u00f3 en la primera juventud, a quien llama simplemente con una inicial, <i>M<\/i>; ha sido el marido de M quien le ha dado la noticia. Evoca cuando en su juventud M se march\u00f3; y a su mente llega tambi\u00e9n ahora la imagen del reci\u00e9n viudo, a quien considera el hombre m\u00e1s solo; como\u00a0<\/span><span style=\"font-size: 16px;\">el relato se construye desde la perspectiva masculina, el narrador \/ protagonista medita sobre lo que supone para un hombre la vida sin una mujer, su p\u00e9rdida, que se equipara a la absoluta soledad:<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">Yo ya s\u00e9 qu\u00e9 se siente al ser el segundo hombre m\u00e1s solo del mundo. Pero todav\u00eda ignoro qu\u00e9 se siente siendo el hombre m\u00e1s solo del planeta. Entre la segunda y la primera soledad discurre un hondo abismo. Quiz\u00e1. No es que solamente sea hondo, sino que adem\u00e1s tiene una anchura espantosa. Tanto que desde el fondo se eleva una alta monta\u00f1a formada por los restos de los p\u00e1jaros muertos que, incapaces de franquearlo de extremo a extremo, cayeron extenuados en pleno vuelo.<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">Lo que el protagonista sumido en duelo plantea es que no hay forma de darle sentido a la vida si no es con el v\u00ednculo afectivo con una mujer; si ella desaparece, el desarraigo es irreparable:<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">Un buen d\u00eda, de repente, te conviertes en un hombre sin mujer. Ese d\u00eda sobreviene de repente, sin mediar el menor indicio o aviso, sin corazonadas ni presentimientos, sin llamar a la puerta y sin carraspeos. Al doblar la esquina, te das cuenta de que ya est\u00e1s all\u00ed. Y no puedes dar marcha atr\u00e1s. Una vez que doblas la esquina, se convierte en tu \u00fanico mundo. En ese mundo pasan a decir que eres uno de esos \u00abhombres sin mujeres\u00bb. En un plural g\u00e9lido. S\u00f3lo los hombres sin mujeres saben cu\u00e1n doloroso es, cu\u00e1nto se sufre por ser un hombre sin mujer.<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">Es cuando la desaparici\u00f3n de la mujer es definitiva cuando el hombre experimenta el mayor dolor, el sufrimiento surge cuando el hombre pierde a la mujer; el protagonista la perdi\u00f3 en la juventud, cuando M se march\u00f3; ahora, al saber su muerte por suicidio, revive el pesar que soport\u00f3 en la juventud, y empatiza con el dolor ilimitado que la muerte de M ha causado a su marido, seg\u00fan imagina. Asoman aqu\u00ed dos motivos tem\u00e1ticos de pura entra\u00f1a murakamiana: por un lado, la mujer que se va, que abandona al hombre; y por otro, el suicidio, en particular el suicidio de mujeres. El recurso al suicidio en personajes de mujer aparece en las novelas <strong><i>Tokio<\/i> <i>blues<\/i><\/strong> y <strong><i>1Q84<\/i><\/strong>; en el cuento <strong><i>El mono de Shinagawa<\/i><\/strong> de <strong><i>Sauce ciego, mujer dormida<\/i><\/strong>; en el cuento <strong><i>With The Beatles<\/i><\/strong>, a\u00fan no traducido al espa\u00f1ol. En el relato <strong><i>Hombres sin mujeres<\/i><\/strong> el protagonista, conmocionado por la noticia, se detiene en un macabro recuento, ya que el suicidio de M es en realidad el tercero que se produce entre las mujeres con quienes ha tenido relaci\u00f3n. Esa triple recurrencia de la dr\u00e1stica decisi\u00f3n de acabar con la vida lo lleva a pensar si en eso \u00e9l habr\u00e1 tenido algo que ver:<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">Aquella era la tercera mujer que eleg\u00eda la v\u00eda del suicidio de entre todas con quienes hab\u00eda salido. Bien pensado\u2026, no, no, tampoco hace falta pensarlo tanto, pues la verdad es que es una tasa de mortandad considerable. Apenas puedo creerlo. Porque tampoco he salido con tantas mujeres. Me cuesta entender c\u00f3mo pueden ir quit\u00e1ndose la vida, una tras otra, siendo tan j\u00f3venes. Ojal\u00e1 no sea culpa m\u00eda. Ojal\u00e1 no me vea implicado. Ojal\u00e1 ellas no me tomen como testigo o cronista. Lo deseo de veras, de coraz\u00f3n. Adem\u00e1s\u2026, \u00bfc\u00f3mo expresarlo?.., ella \u2014la tercera (dado que me resulta inc\u00f3modo no nombrarla de alg\u00fan modo, he decidido llamarla provisionalmente M)\u2014 no era, en absoluto, una persona con rasgos suicidas.<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">Al evocar c\u00f3mo se produjo su separaci\u00f3n, reconoce que M desapareci\u00f3 cuando \u00e9l atend\u00eda a otras cosas, cuando, de alg\u00fan modo, la dejaba fuera de su vida:<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">Cualquiera tiene un despiste en alg\u00fan momento. Necesito dormir, ir al ba\u00f1o. Incluso limpiar la ba\u00f1era. Picar cebollas y quitar las hebras a las jud\u00edas. Necesito revisar la presi\u00f3n de los neum\u00e1ticos del coche. As\u00ed fue como nos alejamos. Es decir, ella se fue distanciando de m\u00ed.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">Despu\u00e9s de divagar con po\u00e9ticas estampas imaginarias sobre lo que pudo haberse llevado a M de su lado a\u00f1os atr\u00e1s, formula que tal vez el impulso de la muerte no le vino a M desde fuera, que tal vez estaba en ella misma. Finalmente, puede ocurrir que sean mujeres a quienes la muerte les tienta directamente, sin que nada de lo que hayan vivido con alguna otra persona sea lo que las haya conducido al suicidio:<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">Tambi\u00e9n es posible que ellas mismas acaben quit\u00e1ndose la vida, sin haberse relacionado con ning\u00fan marinero. Frente a eso tampoco podemos hacer nada.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">El protagonista, as\u00ed, acepta de alg\u00fan modo el suicidio de varias mujeres de su vida, con una aceptaci\u00f3n resignada; quiz\u00e1 no est\u00e1 de m\u00e1s recordar que Jap\u00f3n es un pa\u00eds con una tasa de suicidios especialmente alta, sobre todo en personas menores de cuarenta a\u00f1os, por tanto all\u00ed el suicidio cuenta con una nefasta frecuencia que lamentablemente lo convierte en suceso habitual. Embargado por la p\u00e9rdida, este hombre que ha perdido a lo largo de su vida a varias mujeres suicidas, se ocupa m\u00e1s de ponderar la intensidad de su dolor que de indagar la posible causa de esas muertes tempranas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">El otro motivo de conducta femenina notoriamente reiterado en las ficciones de Murakami es la partida de la mujer, que abandona inopinadamente al hombre, sea su esposo o sea su pareja. As\u00ed ocurre en las novelas <em><strong>El fin del mundo y un despiadado pa\u00eds de las<\/strong> maravillas<\/em>, <strong><i>Cr\u00f3nica del p\u00e1jaro que da cuerda al mundo<\/i><\/strong>, <strong><i>Kafka en la orilla<\/i><\/strong>, <strong><i>La muerte del comendador<\/i><\/strong>; y en varios cuentos: <i>Lederhosen<\/i> (del libro <strong><i>El elefante desaparece<\/i><\/strong>), <i>Los gatos antrop\u00f3fagos<\/i> (de <strong><i>Sauce diego, mujer dormida<\/i><\/strong>), <i>Un ovni aterriza un Kushiro <\/i>(<strong><i>Despu\u00e9s del terremoto<\/i><\/strong>). En los cuentos citados la mujer desaparece porque decide poner fin a una relaci\u00f3n insatisfactoria, que la mantiene inmovilizada en su frustrante convivencia con un hombre; en <i>Lederhosen<\/i> una mujer casada, con una vida estable, descubre repentinamente en un viaje a Alemania que no soporta a su marido, como relata su propia hija: \u201cLe domin\u00f3 un desagrado casi insoportable hacia mi padre\u201d; en realidad, se da cuenta de que lo odia y, llevada por ese sentimiento, decide abruptamente que no va a seguir con \u00e9l. Esa desafecci\u00f3n por la vida conyugal -si bien sin adoptar la resoluci\u00f3n de cortar el matrimonio- aqueja igualmente a la protagonista de <i>Sue\u00f1o<\/i>, relato especialmente valorado de <strong><i>El elefante desaparece<\/i><\/strong>. S\u00ed abandona al marido la esposa del protagonista de <strong><i>Un ovni aterriza un Kushiro<\/i><\/strong>; ella, que ha quedado en shock tras el terremoto cuyas pavorosas im\u00e1genes la paralizan, abandona el domicilio conyugal y a su marido: \u201cSin embargo, esta vez, cinco d\u00edas despu\u00e9s del terremoto, Komura le\u00eda en la carta que ella hab\u00eda dejado al irse: \u00abNo volver\u00e9 nunca m\u00e1s\u00bb\u201d. Y explicaba de forma concisa, pero muy clara, por qu\u00e9 no quer\u00eda seguir al lado de Komura: \u00abEl problema\u00bb, dec\u00eda su mujer, \u00abes que en ti no hay nada que me llene. Hablando claro, dentro de ti no hay nada que pueda llenarme. Eres cari\u00f1oso, amable, guapo, pero vivir contigo es como vivir con una masa de aire\u00bb\u201d. Esposas que sienten que el hombre con quien conviven est\u00e1 muy lejos de ser el compa\u00f1ero con quien poder ser feliz, o con el que llevar una forma de vida grata; por el contrario, experimentan la sensaci\u00f3n de tener una vida vac\u00eda, en la que no se reconocen integradas.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-3486\" title=\"Libros de Murakami\" src=\"https:\/\/lascriticas.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Libros-Murakami-3.jpg\" alt=\"\" width=\"654\" height=\"321\" srcset=\"https:\/\/lascriticas.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Libros-Murakami-3.jpg 1080w, https:\/\/lascriticas.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Libros-Murakami-3-768x377.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 654px) 100vw, 654px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">El grado de insatisfacci\u00f3n con el modelo de vida establecido en personajes femeninos dentro de las ficciones de Murakami es muy pronunciado. Si se atiende a par\u00e1metros contrastados en la sociedad japonesa, todos los indicadores se\u00f1alan que no es un pa\u00eds muy considerado para las mujeres, que en \u00e9l siguen f\u00e9rreamente vigentes los principios de una sociedad patriarcal. De acuerdo con datos de algunos estudios recogidos por medios electr\u00f3nicos del propio pa\u00eds (nippon.com),<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u201cJap\u00f3n, el peor pa\u00eds desarrollado en t\u00e9rminos de igualdad entre hombres y mujeres-. Seg\u00fan el Informe sobre la Brecha de G\u00e9nero Mundial presentado en el encuentro del Foro Econ\u00f3mico Mundial de 2014, Jap\u00f3n ocupa el puesto 102 de ciento cuarenta y dos pa\u00edses en lo referente a la igualdad entre hombres y mujeres en el \u00e1mbito econ\u00f3mico, y el 104 en la clasificaci\u00f3n general\u201d.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">Dicho estudio refleja asimismo la casi inexistente presencia femenina en puestos de gesti\u00f3n; en general, la mujer supone solo el 25 % de la poblaci\u00f3n activa, por lo que el resultado es que \u201cJap\u00f3n es la naci\u00f3n que sale peor parada entre los principales pa\u00edses desarrollados\u201d; esa brecha viene marcada por la pol\u00edtica empresarial de contratar a trabajadores con el compromiso de asumir cambios de residencia por motivos requeridos por la firma, lo cual es dif\u00edcilmente aceptable para una mujer que asume plenamente las responsabilidades familiares. Inevitablemente, entonces,<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u201clas mujeres sufren discriminaci\u00f3n a la hora de la contrataci\u00f3n. Incluso cuando las empresas deciden contratarlas, estas se encuentran en una posici\u00f3n desfavorable respecto de los hombres en aspectos como la colocaci\u00f3n, la formaci\u00f3n y los ascensos\u201d.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">Queda claro que hablar de paridad en el pa\u00eds del sol naciente es empe\u00f1o vano, en la actualidad. La mujer est\u00e1 invisibilizada en el protagonismo p\u00fablico; hay nuevas regulaciones al respecto, con un patente desfase poco justificable para una potencia mundial tecnol\u00f3gica y econ\u00f3mica de primer rango.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">Si la mujer japonesa parece que a\u00fan sigue relegada a un segundo plano, al patr\u00f3n tradicional de cuidado del hogar, no resulta chocante que en su traslado a la literatura la actitud con la que se las describe no sea la de una felicidad radiante, sino m\u00e1s bien frustraci\u00f3n, hast\u00edo y abatimiento. Un caso paradigm\u00e1tico lo tenemos en la protagonista \/ narradora de <i>Sue\u00f1o <\/i>(<strong><i>El elefante desaparece<\/i><\/strong>); la creaci\u00f3n de este personaje ha reportado a Murakami gran reconocimiento. El relato, con narradora en primera persona, nos va mostrando c\u00f3mo la protagonista soporta una anodina existencia de esposa y madre en un hogar acomodado, existencia que a ella le resulta en extremo cerrada, insignificante. Desvelada una noche tras una pesadilla, se levanta y toma un libro, <strong><i>Ana Karenina<\/i><\/strong>; a partir de ah\u00ed, su deseo ferviente es refugiarse en esa lectura nocturna. No hay sue\u00f1o en sus noches, solo lectura febril, voraz. Se siente cambiada, revitalizada, nota que esas noches sin sue\u00f1o la liberan de la grisura vital de sus d\u00edas: \u201cVivimos encerrados en la jaula de nuestras tendencias. Lo que las modula y alivia es el sue\u00f1o\u201d; renuncia, por tanto, gustosa al sue\u00f1o, a cambio de liberarse del cerco estrecho que la aprisiona:<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u201cMi vida no era m\u00e1s que una repetici\u00f3n constante de un mismo ciclo. \u00bfIba a envejecer sin dejar de darle vueltas una y otra vez? \u00bfNo hab\u00eda nada m\u00e1s? Sentada a la mesa de la biblioteca sacud\u00ed la cabeza. \u00a1No me hac\u00eda falta dormir!, me dije. \u00bfY qu\u00e9 si me volv\u00eda loca? \u00bfQu\u00e9 m\u00e1s me daba si mi existencia perd\u00eda su fundamento? Me daba igual\u201d.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">El desenlace del relato conduce a una escena que parece anticipar un final de violencia.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">Este cuento es precisamente uno de los que m\u00e1s ha impresionado a la cr\u00edtica; en un di\u00e1logo celebrado en Tokio en 2017 de su autor con la escritora <strong>Mieko Kawakami<\/strong>, ella manifiesta que este relato se alza sobre los dem\u00e1s en cuanto a la creaci\u00f3n de la protagonista: \u201cOut of all the female characters in your fiction, the woman in <i>Sleep<\/i> stands above the rest for me. As a feminist, when I found this character, it built a sense of trust between me and your work\u201d (<i>Literary Hub<\/i> 2020). Kawakami queda especialmente prendada de este personaje:<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u201c<i>Sleep<\/i> is stunning. Not being able to sleep is like living in a world where death doesn\u2019t exist. The disquiet, that distinct brand of tension that never lets up for an instant. It\u2019s the perfect metaphor for a woman\u2019s existence\u201d.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">Es el primer relato que su autor aborda desde la perspectiva de una mujer; tras verse sacudido por el \u00e9xito en Jap\u00f3n de <strong><i>Tokio<\/i> <i>blues<\/i><\/strong> (1987), deja moment\u00e1neamente de escribir; de repente ese marasmo se disipa y escribe <i>Sue\u00f1o<\/i> y <i>La gente de la televisi\u00f3n<\/i>; publicado en el <i>New York Times<\/i>, le vali\u00f3 a su autor -entonces no tan conocido- el agradecimiento epistolar expreso de muchas lectoras; Murakami decide optar por un relato que propicie una especie de ruptura en la voz narrativa a partir de un acercamiento nuevo, lo que lo lleva a ponerlo en la boca de una mujer:<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u201cThen I turned to a female narrator for <i>Sleep<\/i>. That felt like the best way of expressing what I was feeling at the time. I wanted some distance, perhaps even from myself. Maybe that\u2019s why I went with a female protagonist\u201d (<i>Literary Hub<\/i>).<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">Resulta as\u00ed que la voz desde la que formular el desapego con una realidad convencional dada, pero no internamente aceptada, va a ser una voz de mujer, que contin\u00faa con su rutina familiar cotidiana, inalterada, pese a su absoluta falta del sue\u00f1o nocturno: su insomnio diario entregada a la lectura da sentido a su insustancial vida.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-3487 aligncenter\" title=\"Libros de Murakami\" src=\"https:\/\/lascriticas.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Libros-Murakami-4.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"315\" srcset=\"https:\/\/lascriticas.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Libros-Murakami-4.jpg 1080w, https:\/\/lascriticas.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Libros-Murakami-4-768x377.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\"><i>Sue\u00f1o<\/i> y <i>El hombre de hielo<\/i> son los dos \u00fanicos relatos breves murakamianos escritos en primera persona con voz narradora de mujer; sin embargo, la galer\u00eda de personajes femeninos es variada y peculiar a lo largo de su conjunto de narrativa breve. Llaman especialmente la atenci\u00f3n otros personajes como el que inspira el relato fant\u00e1stico de <i>La t\u00eda pobre<\/i>; o la joven Naoko de <i>La luci\u00e9rnaga<\/i> -germen de <i>Tokio blues<\/i>-, aquejada de una penosa dificultad particular para la comunicaci\u00f3n:<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u201cNo puedo hablar bien \u2014me explic\u00f3 Naoko\u2014. \u00daltimamente me pasa mucho. De verdad que no puedo hablar bien. Cuando intento decir algo, s\u00f3lo se me ocurren palabras que no vienen a cuento. Que no vienen a cuento o que expresan todo lo contrario de lo que quiero decir. Y, si intento corregirlo, me l\u00edo m\u00e1s a\u00fan, y m\u00e1s equivocadas son las palabras. Y al final acabo por no saber qu\u00e9 quer\u00eda decir al principio. Es como si tuviese el cuerpo dividido por la mitad y las dos partes estuviesen jugando a perseguirse\u201d.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">Junto a ellas, se encuentran mujeres v\u00edctimas bien del desconcierto o la insensatez de algunos hombres (<i>Yesterday<\/i> en <strong><i>Hombres sin mujeres<\/i><\/strong>), o, a\u00fan peor, de alg\u00fan tipo de violencia que las traumatiza hasta su madurez (<i>Tailandia<\/i> en <strong><i>Hombres sin mujeres<\/i><\/strong>). El peso del pasado tambi\u00e9n pasa factura a Mizuki, la protagonista de <i>El mono de Shinagawa<\/i>, relato que curiosamente ha tenido una reciente segunda parte, publicada en el <i>New York Times<\/i> (8 y 15 de junio de 2020) y a\u00fan no traducida al espa\u00f1ol. La protagonista del cuento original ha olvidado su propio nombre, necesita llevar algo escrito que se lo recuerde; aunque en este cuento se da entrada al elemento fant\u00e1stico -es el mono quien roba los nombres-, es precisamente a trav\u00e9s de \u00e9l como se tiene la clave para resolver el problema, clave que, como tantas veces, est\u00e1 en la propia conciencia interior del personaje, donde ha de curarse la herida que le impide aceptar su vida y sentirla en plenitud. Con el personaje de esta mujer, de nuevo, Murakami nos despliega el dossier de una existencia humana aquejada de alguna carencia o dolor \u00edntimo; sobre estos personajes,<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u201cconocemos su trayectoria, su infancia, su casi siempre doloroso paso por la adolescencia y juventud; se nos proporcionan datos acerca de su aspecto, indumentaria, su ocupaci\u00f3n y destino profesional, sus aficiones y, en buen n\u00famero de cuentos, sus sentimientos: a\u00f1oranzas, frustraciones, desconcierto, soledad, miedos\u2026\u201d (Castell\u00f3n Alcal\u00e1 2019: 551).<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">A la atribulada Mizuki -otra mujer casada de vida poco feliz-, es el mono ladr\u00f3n quien le da la pista para llegar a la ra\u00edz de su problema m\u00e1s profundo:<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u201cUsted, desde peque\u00f1a, ha estado falta de amor. En el fondo, usted siempre lo ha sabido, pero ha intentado ignorarlo intencionadamente. Ha desviado los ojos de esa realidad, la ha ocultado en el fondo de su coraz\u00f3n, ha puesto una tapa encima y ha intentado vivir sin pensar en cosas que puedan hacerla sufrir, sin ver las cosas desagradables. Ha vivido sofocando este sentimiento negativo. Y esta postura defensiva ha pasado a formar parte de su personalidad. \u00bfNo es cierto? Debido a eso, usted ha acabado por no poder amar a nadie de verdad, incondicionalmente, desde lo m\u00e1s hondo de su coraz\u00f3n\u201d.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">Estos tipos de mujeres, entre otros muchos, pueblan los relatos breves de Murakami; la brevedad de los textos, sin embargo, no las priva de profundidad humana y de especial relieve psicol\u00f3gico. En estos relatos se encuentra un mapa de identidades femeninas que oscilan desde la b\u00fasqueda de liberaci\u00f3n personal ante una vida alienante, hasta la ruptura definitiva con una existencia en la que no se reconocen.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline; font-size: 14px;\">Referencias bibliogr\u00e1ficas<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14px;\">&#8211; Castell\u00f3n Alcal\u00e1, Heraclia. \u201cEl universo narrativo de Haruki Murakami en algunos cuentos de Hombres sin mujeres\u201d. <i>Literatura: teor\u00eda, historia, cr\u00edtica<\/i>, vol. 22, 1, 2020, 271-305. <a href=\"https:\/\/revistas.unal.edu.co\/index.php\/lthc\/article\/view\/82300\">https:\/\/revistas.unal.edu.co\/index.php\/lthc\/article\/view\/82300<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/a><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14px;\">\u201cLo real y lo fant\u00e1stico en los cuentos de Sauce ciego, mujer dormida de Murakami\u201d. <i>Sincron\u00eda<\/i>, vol. 23, n\u00fam. 76, 2019, 545-562. <a href=\"http:\/\/sincronia.cucsh.udg .mx\/ articulos_76_html\/545-562_2019b.html\">http:\/\/sincronia.cucsh.udg .mx\/ articulos_76_html\/545-562_2019b.html<\/a><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14px;\">&#8211; Gonz\u00e1lez Torres, Armando. \u201cHaruki Murakami: Los centros exc\u00e9ntricos\u201d. <i>Quimera<\/i> 289, Diciembre, 2007, 41-43. <a href=\"http:\/\/sobreperdonar.blogspot.com\/2012\/10\/haruki-murakami-los-centros-excentricos.html\">http:\/\/sobreperdonar.blogspot.com\/2012\/10\/haruki-murakami-los-centros-excentricos.html<\/a> [8-12-2019].<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14px;\">&#8211; Literary Hub. \u201cA Feminist Critique of Murakami Novels, With Murakami Himself. Mieko Kawakami Interviews the Author of\u00a0<i>Killing Commendatore<\/i>\u201d. April 7, 2020 <a href=\"https:\/\/lithub.com\/a-feminist-critique-of-murakami-novels-with-murakami-himself\/\">https:\/\/lithub.com\/a-feminist-critique-of-murakami-novels-with-murakami-himself\/<\/a> . Trad. del japon\u00e9s por Sam Bett y David Boyd.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14px;\">&#8211; Murakami, Haruki. <i>Despu\u00e9s del terremoto<\/i>. Traducci\u00f3n de Lourdes Porta Fuentes. <a href=\"https:\/\/www.planetadelibros.com\/autor\/haruki-murakami\/000028769\">Tusquets,<\/a> 2013, Ed. electr\u00f3nica.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14px;\"><i> El elefante desaparece<\/i>. Traducido por Fernando Cordob\u00e9s Gonz\u00e1lez y Yoko Ogihara. Tusquets, 2016. Ed. electr\u00f3nica.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14px;\"><i>Hombres sin mujeres<\/i>. Traducido por Gabriel \u00c1lvarez Mart\u00ednez. Tusquets, 2015. Ed. electr\u00f3nica.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14px;\"><i>Sauce ciego, mujer dormida<\/i>. Traducido por Lourdes Porta Fuentes, Barcelona, Tusquets, 2008. Ed. electr\u00f3nica.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14px;\">&#8211; Nippon.com. <a href=\"https:\/\/www.nippon.com\/es\/in-depth\/a04601\/\">https:\/\/www.nippon.com\/es\/in-depth\/a04601\/<\/a> [26 octubre 2020]<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14px;\">&#8211; Rubio, Carlos. <i>El Jap\u00f3n de Murakami<\/i>. Aguilar, 2012.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\"><strong>Haruki Murakami<\/strong> (Kioto, 1949) es un autor japon\u00e9s reconocido mundialmente y ganados de premios tan prestigiosos como el Noma, el Tanizaki, el Yomiuri, el Franz Kafka, el Jerusalem Prize o el Hans Christian Andersen. Autor de novelas, relatos y ensayos, es permanente candidato al Premio Nobel.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 16px;\"><strong><a href=\"https:\/\/lascriticas.com\/index.php\/lascriticas\/heraclia-castellon-alcala\/\">Acerca de Heraclia Castell\u00f3n Alcal\u00e1<\/a><\/strong><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Personajes femeninos en los cuentos de Haruki Murakami Haruki Murakami es, probablemente, uno de los escritores actuales m\u00e1s le\u00eddos; su obra despliega rasgos innegablemente identificadores, apreciables tanto en sus novelas -catorce-, como en sus cuentos -los traducidos al espa\u00f1ol pasan de cincuenta-. 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