{"id":1333,"date":"2017-03-01T09:06:17","date_gmt":"2017-03-01T08:06:17","guid":{"rendered":"http:\/\/lascriticas.com\/?p=1333"},"modified":"2021-03-12T20:44:50","modified_gmt":"2021-03-12T19:44:50","slug":"el-salon-literario-de-manuela-gorriti","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/lascriticas.com\/index.php\/2017\/03\/01\/el-salon-literario-de-manuela-gorriti\/","title":{"rendered":"El sal\u00f3n literario de Manuela Gorriti. Las mujeres intelectuales en la Lima del siglo XIX"},"content":{"rendered":"<h1><span style=\"font-size: 12px; color: #ffffff;\">El sal\u00f3n literario de Manuela Gorriti. Las mujeres intelectuales en la Lima del siglo XIX<\/span><\/h1>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px; font-family: 'trebuchet ms', geneva, sans-serif;\">Entre 1876 y 1877, la escritora argentina <strong>Juana Manuela Gorriti<\/strong> organiza las <strong>veladas literarias de Lima<\/strong>, tertulias que congregaban, en su domicilio convertido en sal\u00f3n, a un gran n\u00famero de intelectuales de la \u00e9poca. Estas veladas, de car\u00e1cter oral e histri\u00f3nico, constituyen una etapa significativa en la historia de la literatura peruana, debido, por un lado, a que dan cuenta de las formas de sociabilidad de un determinado c\u00edrculo literario aristocr\u00e1tico de <strong>fines del siglo XIX<\/strong>, y, por otro, actualizan la discusi\u00f3n en torno al rol de la mujer en los asuntos p\u00fablicos y privados<sup>1<\/sup>. Aqu\u00ed me propongo examinar las din\u00e1micas del sal\u00f3n literario de Gorriti como un mecanismo cultural que, especialmente, a partir de la performance del cuerpo y la voz activ\u00f3 <strong>nuevas din\u00e1micas de sociabilidad<\/strong> y, desde ah\u00ed, busc\u00f3 cambiar la relaci\u00f3n entre esfera p\u00fablica y privada. De manera complementaria, exploro qu\u00e9 sentido tiene la posterior fijaci\u00f3n de las veladas literarias en el formato del libro, en 1892, con el objetivo de entender los intentos modernos por controlar el cuerpo desbordado y sus formas de sociabilidad especialmente femenina.<\/span><\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">1876. El \u00e1ngel (lector) del hogar: La fundaci\u00f3n del sal\u00f3n literario lime\u00f1o como reconfiguraci\u00f3n del espacio privado<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">El <strong>espacio de la domesticidad<\/strong> ha sido hist\u00f3ricamente asociado con el espacio de la sociabilidad femenina. El reino de la casa era concebido, entonces, como el reino de las mujeres, y ah\u00ed las reglas, hasta cierto punto, las dictaminaba ella; un espacio dom\u00e9stico desde donde las mujeres, dentro de los m\u00e1rgenes permitidos, pod\u00edan ejercer cierto control sobre su cuerpo. Cuando Juana Manuela Gorriti llega a Per\u00fa en la d\u00e9cada de<strong> 1840<\/strong>, el espacio de la domesticidad sufre una evoluci\u00f3n sustancial: madre de dos hijos extramatrimoniales, soltera, profesora y escritora, llega a Lima para integrarse en el ambiente de la bohemia lime\u00f1a (ah\u00ed donde la presencia masculina era mayoritaria y ejerc\u00eda especial influencia la figura de Ricardo Palma)<sup>2<\/sup>. Esa experiencia la lleva, en los 70, a convertir su hogar en un foco de sociabilidad intelectual donde hombres y mujeres se dedican a discutir diversos asuntos relacionados con la literatura, la naci\u00f3n, la cultura y el papel que la mujer ten\u00eda (y deb\u00eda tener) en todas ellas (Denegri 1996; Batticuore 2004; Goodman cit. en Chartier 2000).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">Pero la creaci\u00f3n de las veladas literarias remeci\u00f3 la escena intelectual y el mundo (dom\u00e9stico) femenino en varios sentidos. Primero, trajeron a Lima la influencia de las ideas de la <strong>ilustraci\u00f3n europea<\/strong>. Es decir, la idea suprema de la libertad, como modeladora de una moral que deb\u00eda unir lo social y lo pol\u00edtico (Chartier 1991: 17) cal\u00f3 en los \u00e1mbitos intelectuales lime\u00f1os, duramente conservadores. Efectivamente, el sal\u00f3n lime\u00f1o donde Gorriti ejerc\u00eda su poder como anfitriona encuentra inspiraci\u00f3n en los salones franceses del siglo XVIII y caf\u00e9s ingleses del XVII. Su objetivo principal consist\u00eda en fundar un nueva <strong><em>Res Publica Litterarum<\/em><\/strong> que incluyera, a diferencia de otros c\u00edrculos fuertemente acad\u00e9micos como el <strong>Club Literario de Lima<\/strong>, la presencia femenina e integrara a \u201ccualquiera\u201d que supiera leer y escribir, que en ese contexto eran unos pocos si tomamos en cuenta, como sugiere Batticuore en <strong><em>El taller de la escritora<\/em><\/strong>, que \u201cen el Per\u00fa del siglo pasado [XIX] los hombres y mujeres alfabetizadas forman parte de un sector privilegiado de la sociedad: se trata de la poblaci\u00f3n blanca, de clase media y alta\u201d (46). Sin embargo, entre 1860 y 1870, se asum\u00eda que las tertulias organizadas por mujeres decimon\u00f3nicas, blancas y de clase aristocr\u00e1tica, eran, por lo general, tertulias triviales, donde reinaba el esnobismo y la falsa educaci\u00f3n. Para Batticuore, por lo tanto, las tertulias organizadas en casa de Gorriti romp\u00edan este esquema, pues lo que Gorriti propon\u00eda era entender<strong> la<\/strong> <strong>figura de la escritora<\/strong> ya no como enemiga de la mujer del hogar, sino como compa\u00f1era (Batticuore 42). Es decir, se buscaba forjar una <strong>alianza entre clase y g\u00e9nero<\/strong> que, desde adentro, es decir, desde el espacio dom\u00e9stico, penetrara asuntos del espacio p\u00fablico tales como la pol\u00edtica, las ideas sobre la naci\u00f3n, la educaci\u00f3n y el derecho de la mujer al trabajo. As\u00ed, estas tertulias fueron la plataforma de autoras consagradas como <strong>Mercedes Cabello de Carbonera<\/strong>, <strong>Clorinda Matto de Turner<\/strong>, quien despu\u00e9s fundar\u00eda un taller similar en Cusco, <a href=\"https:\/\/lascriticas.com\/index.php\/2021\/03\/02\/novelas-de-folletin-de-teresa-gonzales-de-fanning\/\"><strong>Teresa Gonzalez de Fanning<\/strong><\/a>, entre otras. De ese modo, las veladas de Gorriti se convierten en espacios \u201csemi-p\u00fablicos\u201d y, a diferencia de los salones europeos, en este espacio dom\u00e9stico, las mujeres pod\u00edan gestionar su cuerpo e imagen, acto que, fuera del sal\u00f3n, les estaba prohibido.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">Es as\u00ed que el hogar, como espacio de formaci\u00f3n y primer \u00e1mbito de sociabilidad femenina, retoma con las veladas su funci\u00f3n forjadora no solo de identidad individual sino tambi\u00e9n identidad ciudadana, estrategia a trav\u00e9s de la cual la mujer deja de ser simplemente el \u201c\u00e1ngel del hogar\u201d (Denegri 1996: 79) y se convierte, sutilmente, en el <strong>\u201c\u00e1ngel lector del hogar\u201d<\/strong> o, en buena cuenta, ilustrada, sin llegar necesariamente a adquirir un estatus de ciudadana por completo. Efectivamente, durante las veladas literarias, la mujer a\u00fan se encontraba en lucha por adquirir un estatus de ciudadana sin llegar a alcanzarlo del todo; se trata de un momento de tensiones, alianzas y negociaciones. Pero el car\u00e1cter particular de las veladas literarias resulta un lugar propicio para empezar a reconfigurar ciertas nociones. Por ejemplo, se deja de lado la pose de ilustrada y se adopta, en efecto, las pr\u00e1cticas de la ilustraci\u00f3n. Como se\u00f1ala Batticuore (1999) las escenas de lectura y escritura que protagonizan las mujeres en las veladas dejan atr\u00e1s aquellas tertulias triviales del hogar en donde las mujeres solamente ten\u00edan la funci\u00f3n de cortesanas (39-42). Ahora la mujer criolla produce textos y hace uso p\u00fablico de su raz\u00f3n para cuestionar, debatir y proponer soluciones de car\u00e1cter nacional. Sin embargo, es necesario resaltar c\u00f3mo esa agencia no se logr\u00f3 de manera frontal ni mucho menos porque las mujeres la exigieran p\u00fablicamente, sino a trav\u00e9s de <strong>estrategias performativas<\/strong> que hicieron del sal\u00f3n un espacio que oscilaba entre los temas de car\u00e1cter p\u00fablico y aspectos dom\u00e9sticos. En esa l\u00ednea de reflexi\u00f3n, Roger Chartier (2000) arroja unas pistas cuando recalca que \u201clas fisuras que agrietan la dominaci\u00f3n masculina no adoptan todas las formas de rupturas espectaculares ni se manifiestan siempre por la irrupci\u00f3n de un discurso de rebeli\u00f3n\u201d (201). Bajo esa consigna, las mujeres evitaron la diatriba frontal: rebelarse abiertamente contra el discurso patriarcal que la reduc\u00eda a su funci\u00f3n de educadora de los ni\u00f1os, futuros hijos de la naci\u00f3n, pod\u00eda traer como consecuencias la expulsi\u00f3n del cuerpo fuera de la patria. Est\u00e1 el caso de las escritoras Clorinda Matto y Mercedes Cabello, quienes muchas veces prefer\u00edan rebelarse abiertamente contra los discursos patriarcales del Estado y la Iglesia y fueron duramente castigadas por ella con el exilio o la marginaci\u00f3n de los c\u00edrculos intelectuales<sup>3<\/sup>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u00bfC\u00f3mo, entonces, consiguen las mujeres intelectuales de los salones literarios \u2013espacios asociados con lo dom\u00e9stico\u2014 insertarse en los debates p\u00fablicos? Una primera respuesta se orienta a sostener que las mujeres hicieron uso efectivo de las t\u00e1cticas del doble discurso, como <strong>Teresa Gonz\u00e1lez de Fanning<\/strong> en su discurso a favor del derecho de la mujer a trabajar.<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">Una naci\u00f3n est\u00e1 tanto m\u00e1s adelantada en el camino del progreso cuanto mayor es la suma de moralidad, libertad y cultura de que disponen los miembros que la componen para alcanzar todo el desarrollo y perfectibilidad de que son susceptibles. Apoy\u00e1ndonos en esta verdad generalmente reconocida, vamos a examinar (\u2026), una de las faces (sic) de la situaci\u00f3n moral de la mujer en nuestra sociedad y como resultado de este examen, a pedir para ella, no la emancipaci\u00f3n, no el ejercicio de los derechos pol\u00edticos, sino pura y simplemente el ejercicio del santo derecho del trabajo. Abrigamos la esperanza de que todos los corazones generosos se pondr\u00e1n de parte nuestra y en favor de esa pobre esclava de su propia ignorancia y de antiguas y arraigadas preocupaciones\u2026.(\u201cTrabajo para la mujer\u201d, s\u00e9ptima velada, en <em>Veladas literarias de Lima<\/em>, 1892)<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">La ret\u00f3rica de la prudencia y la empat\u00eda busca solicitar aquello que niega: \u201cno la emancipaci\u00f3n, no el ejercicio de los derechos pol\u00edticos\u201d, \u201csolo\u201d el trabajo. Adem\u00e1s del uso de estrategias ret\u00f3ricas, resulta tambi\u00e9n curioso que el texto no haya sido le\u00eddo por la autora, como consta en la introducci\u00f3n a la s\u00e9ptima velada, sino por un intelectual como <strong>Ricardo Palma<\/strong>, con lo cual el texto adquiere una nueva fuerza: pedir lo que niega a trav\u00e9s de la voz de otro legitimado para hablar, un sujeto que adem\u00e1s presta su voz porque ha establecido previamente una alianza (pol\u00edtica y \u00e9tica) con estas mujeres<sup>4<\/sup>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">Adem\u00e1s del intento por \u201cprestar\u201d la voz masculina empoderada para fines pol\u00edticos, como ventr\u00edlocuo, se observa que las mujeres tambi\u00e9n adquirieron agencia a trav\u00e9s de la <strong>acci\u00f3n corporal histri\u00f3nica<\/strong> o, como se conoce por el anglicismo, performance. En efecto, considero que es especialmente a trav\u00e9s del acto performativo, del reacomodo del cuerpo a trav\u00e9s de la ejecuci\u00f3n de danzas, bailes, cantos y su relaci\u00f3n con los objetos, como el libro, que las mujeres realmente protagonizan y ejercen su ciudadan\u00eda. Se logra a trav\u00e9s del cuerpo transformar la relaci\u00f3n entre espacio p\u00fablico y privado, hogar y patria, alto y bajo, recato femenino y acci\u00f3n pol\u00edtica. Siguiendo la reflexi\u00f3n de <strong>Francine Masiello<\/strong>, \u201clas mujeres abren la puerta a diferentes registros de experiencia todav\u00eda no codificados por el Estado. Reconceptualizan lo privado, no en t\u00e9rminos de derechos de propiedad, sino de los sentimientos, el habla y la presencia corporal\u201d (260). Efectivamente, las veladas tienen la eficacia de subvertir el lugar socialmente asignado a la mujer gracias a las performances de recitales, cantos, bailes, danzas que solo buscan captar ese presente ef\u00edmero, ese simulacro donde el cuerpo de la mujer desborda los l\u00edmites impuestos. Adem\u00e1s, se aprovechaba inteligentemente la creencia naturalizada de que la mujer, en s\u00ed misma, constitu\u00eda una presencia conciliadora. Ellas ten\u00edan la \u201cvirtud\u201d de apaciguar las aguas y los conflictos. En palabras de Chartier, con referencia al rol de las mujeres en los salones literarios, \u201ceran las maestras de la conversaci\u00f3n cort\u00e9s\u201d, un <strong>estereotipo<\/strong> que las mujeres emplearon como primera herramienta para crear su propio espacio.<\/span><\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">Las veladas literarias, espacio intermedio de danzas, trajes y pol\u00edtica<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">Muchas veces las sesiones se extend\u00edan hasta altas horas de la madrugada seg\u00fan la descripci\u00f3n que podemos leer en las rese\u00f1as de las primera veladas que publica <em>El Comercio<\/em>:<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">Las bellas artes parecen que se hubieran dado cita en ese recinto. Los esposos Guzm\u00e1n ejecutaron en el piano piezas del mejor gusto (\u2026) El sentimental poeta Molina recit\u00f3 estrofas llenas de ternura y armon\u00eda (\u2026) La se\u00f1orita Garc\u00eda Robledo (Justa) fue la reina de la velada: sus versos fueron magn\u00edficos (\u2026) El se\u00f1or El\u00e9spuru ley\u00f3, al terminar la reuni\u00f3n, una oda patri\u00f3tica que entusiasm\u00f3 a los concurrentes \u2026 (El Comercio, 28 de setiembre, 1876, citado en Batticuore 1999: 202)<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 16px;\">Tan hermosa como las anteriores fue la tertulia que anoche se verific\u00f3 en casa de la notable escritora se\u00f1ora Gorriti. La literatura como la m\u00fasica tuvieron all\u00ed afortunados representantes. (12 de octubre, de 1876, citado en Batticuore, <em>El taller de la escritora<\/em> 203)<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">M\u00fasica y literatura, cuerpo y escritura son las din\u00e1micas de <strong>performance<\/strong> que se imbrican en este espacio semi-privado que discute asuntos p\u00fablicos. Esto prueba una vez m\u00e1s que, para formular una historia de las mujeres, tenemos que empezar por lo que Chartier (2000) sugiere como un entendimiento menos lineal de la cronolog\u00eda de la exclusi\u00f3n de las mujeres del espacio p\u00fablico y de la pol\u00edtica (200), es decir, empezar a pensar que las mujeres de fines del siglo XIX supieron c\u00f3mo performar su rol durante la consolidaci\u00f3n de la Rep\u00fablica, pues, sin duda, los asuntos relacionados a la nueva naci\u00f3n eran discutidos durante las veladas, entre cantos y danzas. Como documenta <strong>John Charles Chasteen<\/strong> (2003), con relaci\u00f3n a las d\u00e9cadas del 70 y 80, \u201c<em>clothes, accent, music, dance and food gained salience as makers of national identity<\/em>\u201d (XVII). Es esa identidad la que se funde en el cuerpo del grupo de criollos que visten, danzan y entonan viejos yarav\u00edes, prestados del mundo andino, como se\u00f1al de identidad. Las mujeres tuvieron ah\u00ed un momento \u00fanico de expansi\u00f3n no solo intelectual, sino tambi\u00e9n corporal, con lo cual se reconfigur\u00f3 una nueva relaci\u00f3n entre los g\u00e9neros a partir de la <strong>alianza con su clase<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">Con el fin de observar c\u00f3mo ocurre un cambio en la concepci\u00f3n del cuerpo femenino gracias a estas veladas, resulta \u00fatil regresar a los retratos de la \u00e9poca que echan luces sobre las distintas formas en que se concibe el <strong>cuerpo femenino<\/strong>, desde el siglo XII, hasta su relaci\u00f3n con el libro y las tertulias en el siglo XIX. Primero, se puede examinar el caso del retrato <em>La dama del abanico<\/em> (1872), del pintor arequipe\u00f1o <strong>Federico Torrico<\/strong><sup>5<\/sup>.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_1347\" aria-describedby=\"caption-attachment-1347\" style=\"width: 277px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-1347\" title=\"La dama del abanico\" src=\"https:\/\/lascriticas.com\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/V-2.0-1101a.jpg\" alt=\"La dama del abanico\" width=\"277\" height=\"331\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-1347\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"font-size: 16px;\">La dama del abanico 1872. Federico Torrico Arequipa, 1830 &#8211; 1879. \u00d3leo sobre tela. Colecci\u00f3n Museo de Arte de Lima.<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">Este conocido retrato caracteriza a una mujer peruana decimon\u00f3nica (posiblemente perteneciente a la clase alta arequipe\u00f1a dado el origen del pintor), con el cabello atado en forma de ocho y unos bucles de lado, moda adoptada de Par\u00eds<sup>6<\/sup>. El cuerpo, absolutamente tapado, es caracter\u00edstico de las vestimentas de las mujeres criollas lime\u00f1as de la \u00e9poca: sobrio y sombr\u00edo, sin visos de exuberancia, imagen de recato moral que ostentaba la sociedad lime\u00f1a. Este cuadro, pese a la influencia europea, discrepa de forma sustancial con otros retratos de damas con abanicos. Podemos ilustrar la innovaci\u00f3n si hacemos una comparaci\u00f3n con <em>La dama del abanico<\/em> (1864), de\u00a0Diego de Vel\u00e1squez.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_1349\" aria-describedby=\"caption-attachment-1349\" style=\"width: 253px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-1349 size-full\" title=\"La dama del abanico\" src=\"https:\/\/lascriticas.com\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/ladamadelabanicovelazquez1.jpg\" width=\"253\" height=\"354\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-1349\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"font-size: 16px;\">\u00abLa dama del abanico\u00bb. Diego Vel\u00e1zquez, c. 1635 \u00d3leo sobre lienzo Colecci\u00f3n Wallace, Londres, Reino Unido<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">Entre ambos retratos existe una brecha que da cuenta del cambio en la concepci\u00f3n del cuerpo femenino. Observamos que mientras el cuerpo, en el retrato de Vel\u00e1squez, se muestra l\u00e1nguido, observando directamente al espectador, el cuerpo de la mujer peruana parecer\u00eda sonre\u00edr de lado, en un gesto t\u00edmido, pero c\u00f3modo. Adem\u00e1s, la pintura de Vel\u00e1squez\u00a0muestra la parte superior descubierta; por su parte, la de Torrico prefiere liberar los pies, envueltos en unos zapatos lisos, similares al estilo de los zapatos ligeros que usan las bailarinas, lo cual denota movimiento. Quiz\u00e1 la diferencia m\u00e1s interesante, sin embargo, sea que entre el retrato del peruano y el franc\u00e9s hay una ausencia evidente: aunque Torrico preserva el abanico, este le a\u00f1ade un nuevo artefacto cultural: el libro. As\u00ed, el retrato del pintor peruano parecer acercarnos m\u00e1s a ese estado de transici\u00f3n entre fe y raz\u00f3n, espacio p\u00fablico y privado, cuerpo y escritura, tradici\u00f3n y modernidad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">Despu\u00e9s de las veladas literarias, en el siglo XIX, el cuerpo femenino sufre una nueva <strong>transformaci\u00f3n<\/strong>, especialmente entre las ilustradas. Para ejemplificar este cambio podemos observar el retrato de Mercedes Cabello, una asidua participante de las veladas y amiga \u00edntima de Gorriti, junto a su hermana menor en una din\u00e1mica de sociabilidad distinta a la de las pinturas anteriores. La posici\u00f3n de los cuerpos desborda y excede la quietud de los otros dos retratos expuestos arriba: aqu\u00ed, de hecho, no solo se sostiene el libro, sino que se lee y escucha en lo que ser\u00eda una escena de lectura colectiva.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-1359 aligncenter\" src=\"https:\/\/lascriticas.com\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/image3.jpeg\" alt=\"\" width=\"285\" height=\"390\" srcset=\"https:\/\/lascriticas.com\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/image3.jpeg 1446w, https:\/\/lascriticas.com\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/image3-768x1051.jpeg 768w\" sizes=\"(max-width: 285px) 100vw, 285px\" \/><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">En esta escena de lectura observamos a una mujer (mayor) que instruye a otra (joven) en la lectura<sup>7<\/sup>, con lo cual se da cuenta de c\u00f3mo la <strong>cuesti\u00f3n generacional femenina<\/strong> juega un rol importante porque los cuerpos no responden al encasillamiento de educarse para educar a los \u201chijos\u201d\u2014como pretend\u00eda el proyecto civilizador del semanario <em>La Bella Lime\u00f1a<\/em> (1872) y los discursos de intelectuales como el de <strong>Francisco Gonz\u00e1lez Vigil<\/strong> en \u201cImportancia de la educaci\u00f3n del bello sexo\u201d (1858)\u2014, sino tambi\u00e9n, y sobre todo, a otras mujeres. Esto resulta relevante porque, en el caso de las mujeres, la relaci\u00f3n entre cuerpo y escritura, espacio privado y p\u00fablico, se revela en v\u00ednculos a\u00fan m\u00e1s fuertes, desde el hecho de que, como ya se se\u00f1al\u00f3, su cuerpo era concebido como <strong>objeto reproductor y educador<\/strong>. Como bien intuye Batticuore (1999) con respecto a la imagen de la mujer: \u201cEl cuerpo mismo de la mujer se proyecta en el imaginario de este c\u00edrculo como una escuela viviente y ambulante\u201d (42). Pero en este \u00faltimo retrato, en contraste, observamos que se dejan atr\u00e1s el abanico y el rosario de las dos primeras pinturas, y es el libro el que pasa a ocupar el lugar central. Consecuentemente, los cuerpos femeninos se ubican a la izquierda y a la derecha como las p\u00e1ginas del libro que se abre.<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 16px;\">El retrato de las dos hermanas lectoras se nos sugiere como una impronta de aquello que las veladas literarias trastocaron en las formas de sociabilidad del siglo XIX a partir del <strong>reacomodo del cuerpo femenino<\/strong>. Eso tal vez habr\u00eda sido impensable si no se hubiesen incluido, dentro de las veladas, las performances (danza, canto, m\u00fasica) que permitieron al cuerpo liberar, expandir y reconfigurar la relaci\u00f3n entre esfera p\u00fablica y privada, as\u00ed como crear nuevos pactos entre libro y cuerpo. Adem\u00e1s, cada velada de danza y actuaci\u00f3n, ejecutadas con el cuerpo y la voz, permitieron a las mujeres escapar, aunque moment\u00e1neamente, del circuito casa-cocina-maternidad-educaci\u00f3n. En otras palabras, la din\u00e1mica de las veladas, como espacio articulador intermedio, posibilit\u00f3 que las mujeres se apoderaran del espacio con una libertad que exced\u00eda a los derechos t\u00edpicamente asignados a la mujer en el \u00e1mbito p\u00fablico. Por ejemplo, resulta especialmente significativa la narraci\u00f3n de una de estas tertulias por <em>El Comercio<\/em>, en que se relata c\u00f3mo estas mujeres jugaban, al estilo de los carnavales bajtinianos, a invertir ciertas relaciones de poder.<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">La de anoche fue muy interesante. A parte de las bellas lecturas que la amenizaron, celebr\u00f3se (sic) en ella una ceremonia que le dio un car\u00e1cter de todo original: \u201cLa reina del Haba\u201d. Arrojado por la mano del pastelero (&#8230;) el dur\u00edsimo grano choc\u00f3 con los bell\u00edsimos dientes de la se\u00f1ora de Carbonera, que fue proclamada reina de la Haba, y recibi\u00f3 pleito homenaje y juramento de obediencia (\u2026). La hermosa se\u00f1ora Carbonera prob\u00f3 en todo que ninguna reina fue tan reina como ella. Apenas hubo organizado su gabinete volvi\u00f3se (sic) a \u00e9ste. Y teniendo el cetro (un abanico de n\u00e1car): \u201cOrdeno\u2014dijo\u2014que mi ilustre ministro de gobierno lea alguna nueva y bella producci\u00f3n de su pluma\u201d. (cit. en Batticuore, <em>El taller de la escritora<\/em> 213)<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">Observamos, entonces, que las veladas generan una transformaci\u00f3n no solo a trav\u00e9s de los discursos, sino, sobre todo, mediante el manejo del cuerpo y la voz, generalmente performadas en escenas de m\u00fasica, baile, canto y recitales po\u00e9ticos.<\/span><\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">El fin de la oralidad y el fracaso del libro<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">En 1892, a\u00f1o de la muerte de Gorriti, se publican las <strong><em>Veladas literarias de Lima<\/em><\/strong> firmadas bajo el mismo nombre de la escritora por decisi\u00f3n de <strong>Julio Sandoval<\/strong>, su hijo, heredero y editor p\u00f3stumo. Para esa fecha, el sal\u00f3n literario de Gorriti se hab\u00eda disuelto por completo: con Gorriti en Buenos Aires, los salones pasaron a ser un recuerdo, pues los debates sobre literatura, cultura y naci\u00f3n se dieron en torno a las universidades, academias y c\u00edrculos literarios donde las mujeres estaban excluidas (Batticuore 111-119).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">Sin embargo, en los 90, el impulso modernizante y la presencia de la imprenta (a\u00fan bastante costosa) llevaron al hijo de la escritora a intentar fijar la figura de Gorriti en torno a un tipo de sociabilidad ya extinta a trav\u00e9s del libro. Como se\u00f1ala en una carta a Palma, \u201cLas Veladas Literarias no dar\u00e1n un centavo en favor\u2026muchos pesos en contra; pero s\u00ed, tambi\u00e9n, mucha gloria a la iniciadora y realizadores&#8230;\u201d (citado en Batticuore 106). El editor considera que es el libro el que puede capturar la esencia de la madre, pues en ella se recuperan algunos textos le\u00eddos durante las veladas. Adem\u00e1s, preserva el t\u00edtulo, pese a que el libro carece del dinamismo que estas tuvieron. La carencia est\u00e1 marcada por una gran \u201causencia\u201d del cuerpo y la voz. Efectivamente, el libro se compone de dos pr\u00f3logos, uno al libro y otro a la vida de Gorriti, un \u00edndice y una serie de textos rescatados de los archivos dispersos de cada autor que particip\u00f3 en esas lecturas. Pero resalta la ausencia de la voz narrativa \u2014el repertorio del archivo se\u00f1alar\u00eda <strong>Diana Taylor<\/strong> en\u00a0<i><b>The Archive and the Repertoire<\/b><\/i>\u2014, que articule las veladas o que d\u00e9 cuenta del car\u00e1cter performativo que tuvieron.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 16px;\">Este objeto, el libro <em>Veladas Literarias<\/em>, lejos de tener la fuerza y dinamismo con que se leyeron los textos en su momento, se forma como un intento por <strong>trasladar \u201cideas\u201d al presente<\/strong>. Sin embargo, este intento se reproduce como un fracaso, ya que, como ya desarroll\u00e9 l\u00edneas arriba, el car\u00e1cter de las veladas no estaba en los textos, ni en las \u201cideas\u201d que estos textos conten\u00edan, tanto como en las din\u00e1micas de sociabilidad que permit\u00edan subvertir la relaci\u00f3n entre lo p\u00fablico y lo privado, as\u00ed como en el intento de Gorriti por crear un presente in\u00e9dito e irrepetible en la historia de la literatura peruana.<\/span><\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Obras citadas<\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12px;\">Basadre, Jorge. <em>Historia de la Rep\u00fablica de Per\u00fa<\/em>, 10 vols. Lima ediciones historia, 1961.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12px;\">Chasteen, John. <em>Beyond Imagined Communities<\/em>. Ed. Sara Castro-Klaren y John Charles Chasteen. Washington, D.C.: The Johns Hopkins University Press, 2003.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12px;\">Chartier, Roger. <em>Entre poder y placer. Cultura escrita y literatura en la Edad Moderna<\/em>. Madrid: C\u00e1tedra, 2000.<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 12px;\"> ____________. <em>The Cultural Origins of the French Revolution<\/em>. North Caroline. Duke University Press, 1991.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12px;\">Denegri, Francesca. <em>El abanico y la cigarrera. La primera generaci\u00f3n de mujeres ilustradas en el Per\u00fa<\/em>. Lima: Instituto de Estudios Peruanos y Centro Flora Trist\u00e1n,1996.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12px;\">Goodman, Dena. <em>The Republic of Letters. A Cultural History of French Enlightenment<\/em>. Ithaca y Londres. Cornell University Press, 1994.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12px;\">Guardia, Beatriz, ed. <em>Escritoras del siglo XIX en Am\u00e9rica Latina<\/em>. Lima: CEMHAL, 2012.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12px;\">Gorriti, Juana Manuela. <em>Veladas Literarias de Lima<\/em>. 1876-1877. Tomo I. Veladas 1-X. Aires: Imprenta Europea, 1982.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12px;\">Gonz\u00e1lez Vigil, Francisco de Paula. \u201cImportancia de la educaci\u00f3n del bello sexo\u201d. <em>El Correo del Per\u00fa<\/em>, N\u00b0IX al XIII, 2 de marzo de 1872. En <em>El abanico y la cigarrera. La primera generaci\u00f3n de mujeres ilustradas en el Per\u00fa<\/em>. Francesca Denegri. Lima: IEP, 199., pp.80.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12px;\">Masiello, Francine,\u00a0<i>La mujer y el espacio p\u00fablico. El periodismo femenino en la Argentina del siglo XIX<\/i>, Buenos Aires, Feminaria, 1994.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12px;\">Palma, Ricardo. \u201cLa bohemia de mi tiempo\u201d. En <em>Tradiciones Peruanas<\/em>. Edici\u00f3n y pr\u00f3logo de Edith Palma. Madrid: Aguilar, 1968.<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 12px;\"> ___________. \u201cPr\u00f3logo\u201d. En <em>Veladas Literarias de Lima<\/em>. 1876-1877. Tomo I. Veladas 1-X. Juana Manuela Gorriti. Buenos Aires: Imprenta Europea, 1982.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12px;\">Saenz-Roby, Mar\u00eda Cecilia. <em>El irreverente discurso fundacional de Juana Manuela Gorriti<\/em>. 1\u00aa ed. Buenos Aires: Corregidor, 2014.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12px;\">Taylor, Diana.\u00a0<i>The Archive and the Repertoire. Performing Cultural Memory in the Americas.\u00a0<\/i>Duke U. Press:\u00a0Durham and London, 2003.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12px;\">Torrico, Federico. \u201cLa dama del abanico\u201d. 1872. Colecci\u00f3n Museo de Arte de Lima, de Lima. Consultado el 19 de diciembre de 2015. <a href=\"http:\/\/www.mali.pe\/coleccionvirtual\/\">www.mali.pe\/coleccionvirtual\/<\/a><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12px;\">Vel\u00e1squez, Diego de. \u201cLa dama del abanico\u201d. 1635. Museo del Prado. Consultado el 19 de diciembre de 2015. <a href=\"http:\/\/www.museodelprado.es\">www.museodelprado.es<\/a><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Notas<\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12px;\">1. Cfr. El estudio de Francesca Denegri en <i>El abanico y la cigarrera<\/i> (1996) y el compendio <i>Escritoras del Siglo XIX <\/i>(2012), editado por Sara Beatriz Guardia, dan cuenta de la importancia de ciertas novelas, escritas por mujeres, como <i>Blanca Sol <\/i>o<i> Aves sin nido<\/i>, entre otras, cuyas tramas discuten asuntos de car\u00e1cter p\u00fablico como el problema del indio y la mujer a fines del siglo XIX.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12px;\">2. As\u00ed lo relata Ricardo Palma en \u201cLa bohemia de mi tiempo\u201d. En <i>Tradiciones Peruanas.<\/i> Edici\u00f3n y pr\u00f3logo de Edith Palma. Madrid: Aguilar, 1968. En ese art\u00edculo, Palma enfatiza el cambio que signific\u00f3 la llegada de Gorriti para la intelectualidad lime\u00f1a.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12px;\">3. La primera publicaba profusamente art\u00edculos en diversos peri\u00f3dicos y revistas de Lima y provincias; adem\u00e1s fue directora fundadora de <i>El Per\u00fa Ilustrado<\/i>, por el cual fue excomulgada de la ra\u00edz de un art\u00edculo contra la iglesia. Su camino abiertamente rebelde la llev\u00f3 al autoexilio en Argentina. Por su parte, Cabello public\u00f3 novelas que mostraban directamente la crudeza de las contradicciones de la naci\u00f3n y denunciaban la situaci\u00f3n de inferioridad en que se encontraba la mujer.\u00a0 Adem\u00e1s, durante las veladas, pronunci\u00f3 varios discursos sobre el derecho de la mujer a participar en asuntos p\u00fablicos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12px;\">4. Batticuore (1999), citando a Dena Goodman, se\u00f1ala que las mujeres se caracterizaron por una \u201cvirtud negativa\u201d: \u201cEllas act\u00faan m\u00e1s bien por omisi\u00f3n que por acci\u00f3n. Su virtud consiste en saber c\u00f3mo y aqui\u00e9n ceder la palabra\u201d (58). Adem\u00e1s, la \u201calianza\u201d entre Palma y Gonz\u00e1lez de Fanning no se funda necesariamente en la igualdad de derechos, sino en una \u201ccomplementariedad\u201d basado, a su vez, en la diferencia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12px;\">5. El retrato se encuentra disponible en la colecci\u00f3n virtual del Museo de Arte de Lima.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12px;\">6. Se puede apreciar una descripci\u00f3n de la influencia extranjera y pol\u00edtica en la moda peruana de la \u00e9poca en <i>La Bella Lime\u00f1a<\/i>, 1872, n5.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12px;\">7. Esta fotograf\u00eda aparece en Basadre, Jorge. <i>Historia de la Rep\u00fablica del Per\u00fa<\/i>. Lima: Ediciones \u201cHistoria\u201d, 1961.<\/span><\/p>\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: 'trebuchet ms', geneva, sans-serif; font-size: 16px;\"><strong>Juana Manuela Gorriti <\/strong>(Buenos Aires, 1896) escritora argentina que lleg\u00f3 al Per\u00fa acompa\u00f1ando a su esposo Manuel Isidoro Belz\u00fa, pol\u00edtico boliviano, en el exilio. En Lima cre\u00f3 una escuela de educaci\u00f3n mixta y un sal\u00f3n literario\u00a0que reuni\u00f3\u00a0a las personalidades m\u00e1s sobresalientes de la \u00e9poca. Sus cuentos y novelas fueron publicados y difundidos en Chile, Colombia, Venezuela y Argentina.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: 'trebuchet ms', geneva, sans-serif; font-size: 16px;\"><strong><a href=\"https:\/\/lascriticas.com\/index.php\/lascriticas\/elena-chago\/\">Acerca de Elena Chag\u00f3<\/a><\/strong><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El sal\u00f3n literario de Manuela Gorriti. Las mujeres intelectuales en la Lima del siglo XIX Entre 1876 y 1877, la escritora argentina Juana Manuela Gorriti organiza las veladas literarias de Lima, tertulias que congregaban, en su domicilio convertido en sal\u00f3n, a un gran n\u00famero de intelectuales de la \u00e9poca. Estas veladas, de car\u00e1cter oral e&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":33,"featured_media":1353,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[19],"tags":[65,126,71,239,100,183,47,49,154,182,187,742,522,185,85,88,59,188,184,62,189,108,804,186],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v23.5 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>El sal\u00f3n literario de Manuela Gorriti. Las mujeres intelectuales en la Lima del siglo XIX - Las Cr\u00edticas<\/title>\n<meta name=\"description\" content=\"El sal\u00f3n literario de Manuela Gorriti fue fundamental en la literatura peruana de mujeres y reuni\u00f3 a las voces intelectuales de la \u00e9poca.\" \/>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/lascriticas.com\/index.php\/2017\/03\/01\/el-salon-literario-de-manuela-gorriti\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"El sal\u00f3n literario de Manuela Gorriti. Las mujeres intelectuales en la Lima del siglo XIX - Las Cr\u00edticas\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"El sal\u00f3n literario de Manuela Gorriti fue fundamental en la literatura peruana de mujeres y reuni\u00f3 a las voces intelectuales de la \u00e9poca.\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/lascriticas.com\/index.php\/2017\/03\/01\/el-salon-literario-de-manuela-gorriti\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Las Cr\u00edticas\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/lascriticas\/\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2017-03-01T08:06:17+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2021-03-12T19:44:50+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/lascriticas.com\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/juana_manuela_gorriti.jpg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"1050\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"614\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Elena Chag\u00f3\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@LasCriticas_com\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@LasCriticas_com\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Elena Chag\u00f3\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"20 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\/\/lascriticas.com\/index.php\/2017\/03\/01\/el-salon-literario-de-manuela-gorriti\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/lascriticas.com\/index.php\/2017\/03\/01\/el-salon-literario-de-manuela-gorriti\/\"},\"author\":{\"name\":\"Elena Chag\u00f3\",\"@id\":\"https:\/\/lascriticas.com\/#\/schema\/person\/28bca8c6d1171622469fb532bc09b985\"},\"headline\":\"El sal\u00f3n literario de Manuela Gorriti. Las mujeres intelectuales en la Lima del siglo XIX\",\"datePublished\":\"2017-03-01T08:06:17+00:00\",\"dateModified\":\"2021-03-12T19:44:50+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/lascriticas.com\/index.php\/2017\/03\/01\/el-salon-literario-de-manuela-gorriti\/\"},\"wordCount\":4495,\"commentCount\":2,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/lascriticas.com\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/lascriticas.com\/index.php\/2017\/03\/01\/el-salon-literario-de-manuela-gorriti\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/lascriticas.com\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/juana_manuela_gorriti.jpg\",\"keywords\":[\"Argentina\",\"Bolivia\",\"cuerpo\",\"escritora\",\"escritura\",\"estereotipo\",\"feminismo\",\"g\u00e9nero\",\"historia\",\"intelectual\",\"lectura\",\"libro\",\"Lima\",\"literatura\",\"lo femenino\",\"mujer\",\"mujeres\",\"opini\u00f3n\",\"performance\",\"Per\u00fa\",\"siglo XIX\",\"sociedad\",\"veladas\",\"vida social\"],\"articleSection\":[\"An\u00e1lisis\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"https:\/\/lascriticas.com\/index.php\/2017\/03\/01\/el-salon-literario-de-manuela-gorriti\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/lascriticas.com\/index.php\/2017\/03\/01\/el-salon-literario-de-manuela-gorriti\/\",\"url\":\"https:\/\/lascriticas.com\/index.php\/2017\/03\/01\/el-salon-literario-de-manuela-gorriti\/\",\"name\":\"El sal\u00f3n literario de Manuela Gorriti. Las mujeres intelectuales en la Lima del siglo XIX - Las Cr\u00edticas\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/lascriticas.com\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/lascriticas.com\/index.php\/2017\/03\/01\/el-salon-literario-de-manuela-gorriti\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/lascriticas.com\/index.php\/2017\/03\/01\/el-salon-literario-de-manuela-gorriti\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/lascriticas.com\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/juana_manuela_gorriti.jpg\",\"datePublished\":\"2017-03-01T08:06:17+00:00\",\"dateModified\":\"2021-03-12T19:44:50+00:00\",\"description\":\"El sal\u00f3n literario de Manuela Gorriti fue fundamental en la literatura peruana de mujeres y reuni\u00f3 a las voces intelectuales de la \u00e9poca.\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/lascriticas.com\/index.php\/2017\/03\/01\/el-salon-literario-de-manuela-gorriti\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/lascriticas.com\/index.php\/2017\/03\/01\/el-salon-literario-de-manuela-gorriti\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/lascriticas.com\/index.php\/2017\/03\/01\/el-salon-literario-de-manuela-gorriti\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\/\/lascriticas.com\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/juana_manuela_gorriti.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/lascriticas.com\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/juana_manuela_gorriti.jpg\",\"width\":1050,\"height\":614,\"caption\":\"juana_manuela_gorriti\"},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/lascriticas.com\/index.php\/2017\/03\/01\/el-salon-literario-de-manuela-gorriti\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Inicio\",\"item\":\"https:\/\/lascriticas.com\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"El sal\u00f3n literario de Manuela Gorriti. Las mujeres intelectuales en la Lima del siglo XIX\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/lascriticas.com\/#website\",\"url\":\"https:\/\/lascriticas.com\/\",\"name\":\"Las Cr\u00edticas\",\"description\":\"Cr\u00edtica literaria hecha por mujeres\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/lascriticas.com\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/lascriticas.com\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\/\/lascriticas.com\/#organization\",\"name\":\"Las Cr\u00edticas\",\"url\":\"https:\/\/lascriticas.com\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/lascriticas.com\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/lascriticas.com\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/Las-Cr\u00edticas.png\",\"contentUrl\":\"https:\/\/lascriticas.com\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/Las-Cr\u00edticas.png\",\"width\":372,\"height\":201,\"caption\":\"Las Cr\u00edticas\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/lascriticas.com\/#\/schema\/logo\/image\/\"},\"sameAs\":[\"https:\/\/www.facebook.com\/lascriticas\/\",\"https:\/\/x.com\/LasCriticas_com\",\"https:\/\/www.instagram.com\/lascriticas_com\/\",\"https:\/\/www.youtube.com\/channel\/UCd7r-H6EJA4sSXGLX33_iHQ\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\/\/lascriticas.com\/#\/schema\/person\/28bca8c6d1171622469fb532bc09b985\",\"name\":\"Elena Chag\u00f3\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/lascriticas.com\/#\/schema\/person\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/b7bdea761ec2ec3d95d8d8ae1ab2fdbe?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/b7bdea761ec2ec3d95d8d8ae1ab2fdbe?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Elena Chag\u00f3\"},\"url\":\"https:\/\/lascriticas.com\/index.php\/author\/elena-chago\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"El sal\u00f3n literario de Manuela Gorriti. Las mujeres intelectuales en la Lima del siglo XIX - Las Cr\u00edticas","description":"El sal\u00f3n literario de Manuela Gorriti fue fundamental en la literatura peruana de mujeres y reuni\u00f3 a las voces intelectuales de la \u00e9poca.","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/lascriticas.com\/index.php\/2017\/03\/01\/el-salon-literario-de-manuela-gorriti\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"El sal\u00f3n literario de Manuela Gorriti. Las mujeres intelectuales en la Lima del siglo XIX - Las Cr\u00edticas","og_description":"El sal\u00f3n literario de Manuela Gorriti fue fundamental en la literatura peruana de mujeres y reuni\u00f3 a las voces intelectuales de la \u00e9poca.","og_url":"https:\/\/lascriticas.com\/index.php\/2017\/03\/01\/el-salon-literario-de-manuela-gorriti\/","og_site_name":"Las Cr\u00edticas","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/lascriticas\/","article_published_time":"2017-03-01T08:06:17+00:00","article_modified_time":"2021-03-12T19:44:50+00:00","og_image":[{"width":1050,"height":614,"url":"https:\/\/lascriticas.com\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/juana_manuela_gorriti.jpg","type":"image\/jpeg"}],"author":"Elena Chag\u00f3","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@LasCriticas_com","twitter_site":"@LasCriticas_com","twitter_misc":{"Escrito por":"Elena Chag\u00f3","Tiempo de lectura":"20 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/lascriticas.com\/index.php\/2017\/03\/01\/el-salon-literario-de-manuela-gorriti\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/lascriticas.com\/index.php\/2017\/03\/01\/el-salon-literario-de-manuela-gorriti\/"},"author":{"name":"Elena Chag\u00f3","@id":"https:\/\/lascriticas.com\/#\/schema\/person\/28bca8c6d1171622469fb532bc09b985"},"headline":"El sal\u00f3n literario de Manuela Gorriti. Las mujeres intelectuales en la Lima del siglo XIX","datePublished":"2017-03-01T08:06:17+00:00","dateModified":"2021-03-12T19:44:50+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/lascriticas.com\/index.php\/2017\/03\/01\/el-salon-literario-de-manuela-gorriti\/"},"wordCount":4495,"commentCount":2,"publisher":{"@id":"https:\/\/lascriticas.com\/#organization"},"image":{"@id":"https:\/\/lascriticas.com\/index.php\/2017\/03\/01\/el-salon-literario-de-manuela-gorriti\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/lascriticas.com\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/juana_manuela_gorriti.jpg","keywords":["Argentina","Bolivia","cuerpo","escritora","escritura","estereotipo","feminismo","g\u00e9nero","historia","intelectual","lectura","libro","Lima","literatura","lo femenino","mujer","mujeres","opini\u00f3n","performance","Per\u00fa","siglo XIX","sociedad","veladas","vida social"],"articleSection":["An\u00e1lisis"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["https:\/\/lascriticas.com\/index.php\/2017\/03\/01\/el-salon-literario-de-manuela-gorriti\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/lascriticas.com\/index.php\/2017\/03\/01\/el-salon-literario-de-manuela-gorriti\/","url":"https:\/\/lascriticas.com\/index.php\/2017\/03\/01\/el-salon-literario-de-manuela-gorriti\/","name":"El sal\u00f3n literario de Manuela Gorriti. Las mujeres intelectuales en la Lima del siglo XIX - Las Cr\u00edticas","isPartOf":{"@id":"https:\/\/lascriticas.com\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/lascriticas.com\/index.php\/2017\/03\/01\/el-salon-literario-de-manuela-gorriti\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/lascriticas.com\/index.php\/2017\/03\/01\/el-salon-literario-de-manuela-gorriti\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/lascriticas.com\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/juana_manuela_gorriti.jpg","datePublished":"2017-03-01T08:06:17+00:00","dateModified":"2021-03-12T19:44:50+00:00","description":"El sal\u00f3n literario de Manuela Gorriti fue fundamental en la literatura peruana de mujeres y reuni\u00f3 a las voces intelectuales de la \u00e9poca.","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/lascriticas.com\/index.php\/2017\/03\/01\/el-salon-literario-de-manuela-gorriti\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/lascriticas.com\/index.php\/2017\/03\/01\/el-salon-literario-de-manuela-gorriti\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/lascriticas.com\/index.php\/2017\/03\/01\/el-salon-literario-de-manuela-gorriti\/#primaryimage","url":"https:\/\/lascriticas.com\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/juana_manuela_gorriti.jpg","contentUrl":"https:\/\/lascriticas.com\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/juana_manuela_gorriti.jpg","width":1050,"height":614,"caption":"juana_manuela_gorriti"},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/lascriticas.com\/index.php\/2017\/03\/01\/el-salon-literario-de-manuela-gorriti\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Inicio","item":"https:\/\/lascriticas.com\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"El sal\u00f3n literario de Manuela Gorriti. Las mujeres intelectuales en la Lima del siglo XIX"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/lascriticas.com\/#website","url":"https:\/\/lascriticas.com\/","name":"Las Cr\u00edticas","description":"Cr\u00edtica literaria hecha por mujeres","publisher":{"@id":"https:\/\/lascriticas.com\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/lascriticas.com\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/lascriticas.com\/#organization","name":"Las Cr\u00edticas","url":"https:\/\/lascriticas.com\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/lascriticas.com\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/lascriticas.com\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/Las-Cr\u00edticas.png","contentUrl":"https:\/\/lascriticas.com\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/Las-Cr\u00edticas.png","width":372,"height":201,"caption":"Las Cr\u00edticas"},"image":{"@id":"https:\/\/lascriticas.com\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/lascriticas\/","https:\/\/x.com\/LasCriticas_com","https:\/\/www.instagram.com\/lascriticas_com\/","https:\/\/www.youtube.com\/channel\/UCd7r-H6EJA4sSXGLX33_iHQ"]},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/lascriticas.com\/#\/schema\/person\/28bca8c6d1171622469fb532bc09b985","name":"Elena Chag\u00f3","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/lascriticas.com\/#\/schema\/person\/image\/","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/b7bdea761ec2ec3d95d8d8ae1ab2fdbe?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/b7bdea761ec2ec3d95d8d8ae1ab2fdbe?s=96&d=mm&r=g","caption":"Elena Chag\u00f3"},"url":"https:\/\/lascriticas.com\/index.php\/author\/elena-chago\/"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/lascriticas.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1333"}],"collection":[{"href":"https:\/\/lascriticas.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/lascriticas.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/lascriticas.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/33"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/lascriticas.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1333"}],"version-history":[{"count":28,"href":"https:\/\/lascriticas.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1333\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4157,"href":"https:\/\/lascriticas.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1333\/revisions\/4157"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/lascriticas.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1353"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/lascriticas.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1333"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/lascriticas.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1333"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/lascriticas.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1333"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}